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EL
MARCO C!F,NTíFICO TECNOLÓGICO DEL DFSl'\RROLLO NUCLEAR
briéndose así una necesidad nacional sin requerir de grandes sumas
de financiamiento ni (esencialmente) de nuevo personal. Además,
los ingenieros nucleares deberían prepararse en Chile y no en el
extranjero, de donde cada vez con más frecuencia nuestros becarios
tienden a no regresar.
La necesidad de conversar y de entenderse
~utuamente,
que es
la principal, supone un esfuerzo para superar los problemas de des–
confianza que existen. Ello es particularmente así cuando se trabaja
en un mundo abruptamente dividido entre civiles y militares, que
se desconfían mutuamente, lo que ya se pudo apreciar cuando se
habló hace diez años por primera vez de un reactor nuclear. En
efecto, se propuso entonces instalarlo en un establecimiento militar,
y
ello fue unánimemente rechazado por los científicos, solamente
por los prejuicios existentes.
Hasta ahora esta situación en nada ha cambiado (la pesar de que
ha cambiado todo!) y ésta es una barrera que debe quebrarse para
lograr un entendimiento. No se trata de que un grupo influya so–
bre los valores o la manera de ser del otro, pues tenemos forma–
ciones diferentes que debemos preservar para seguir siendo noso–
tros. Se trata simplemente de respetarse mutuamente en función de
una meta común, como es el desarrollo científico y tecnológico del
país, lo que constituye un motivo lo suficientemente fuerte como
para obligarnos a conversar.