ClENTOCINCUENTA AÑOS DE POLÍTICA EXTERIOR CIiILENA
mente los CIOuflictos fronterizos. En la práctica, este tratado significó
la entrega por parte de Chile de la IP'atJagonia y pame de TlÍerra del
Fuego, lo Ique equiv!aJ.ió
,(1'
una pérdida de
727'.266
kilómetros cuadra–
dos. LUlego, al surgir desacuerdo respecto de la demarcación de los
limites, se firmó
el
18
de ma;yo de
1893
un pwtocolo adiciOll1al
por
el
cual Chile cedió
779
kilómetros ooadrados
en
Tierra del Fuego. En "\.
1902,
los llamados
"I~ctos
de Mayo" ilncluyen un Tratado General
de Arbitrajes que designa al Gobierno de Su Majestad Británica co-
ma árbitro para todas las controversias que pudieranl surgir entre los .'
países litigantes. El laudo arblitraJ de
ese
¡a,ño implilCó una pérdida
para Chile de
39.915
kilómetros cuadrados.
Si
a esto añadimos la en–
trega de los ,territorios de la Puna de Atlacama
en
1889,
y la pérdida
de
436.300
kilómetros cuadrados, como conseculencia de la campaña
del g.eneral IRoca, que conquistó los territorios entre el río Diamante
y el TÍo Negro, tenemos que con anterioridad al diferendo de Palena
y al Beagle, Chile ha debido renunciar como consecuencia de arbitra-
jes, tratados obtenidos por la ne.:,opciación directa o por simple ocu–
pación a sus legítimas aspi,raciones en
1.264,260
kilómetros cuadra–
dos" .
Este reoulerdo de datos Ihistódcos, a veces olvidados, no se ajusta
a la imagen del país expansionista que algunos pretenden achacar a
Chile.
IEl
legaJismo no ha, sidOí expansíonista, sino que ha servido para
resguardar lo propio y crear un sistema de normas !para la solución
de conflictos de acuerdo a la tradición de apego al Derecho Interna–
ciOlrua,1 que
haJ
caractJerizado a Chile. En el futwro esta tradición de:..
biera fortalecerse porque el peligro de amputación territorial aún no
desaparece del horizonte de posilbilidades de la diplomacia chilena.
Esta tarea supone una, estrecha ,vinculación entre diplomacia política,
económica, militar y cultural Así es como
el
apego al Estado de
Deredho
{ID
lo interno se proyevta en la política exterior. COmo se–
ñala el Profesor Francisco Orrego: "Una constante principal en la
polít!ica ,exterior dhilena..." es
el
apoyo Írrestricto a un sistema in–
ternacional democrático, en el cual todos los Estados alcancen un
grado de piuticipación ,efectiva sobre la base del ,r,espeto a la sobe–
ranfa nacional, la independencia y
la
no intervención
en
los asuntos
internos, una consecuencia de esta realidad, es el relativo a la univer–
sa,lidad y al .caráoter no ideológioo de las r,elaciones internacionales".
Así
es como Chile no ha ¡aceptado la tesis de las fronteras ideológicas
en su diplomaciru y
lhaJ
mantenido relaciones con países de las más
variada5 ideologías polLticas, aun durante períodos de crisis internas.
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