CIENTOCINCUENTA AÑOS DE POLÍTICA EXTERIOR CHILENA
Inglaterra oon sus inversiones en Chile. En 1920, las exportaciones de
Chile a Estados Unidos eran equivalentes a
$
115.803,000, Y las im–
portaciones aloa.Dzaron
$
47.000.000, lo que si:glnifica!ba un 54% del
Oomercio Exterior chirreno. IEnl el coibre el
92'%
de la inversión era
de origen americano. El Teniente, !Ohl.lquicamata y el
N.Y.
City Bank
iniciaban sus operaciones con .capitaJ estadO'llnidense. Chille sentía
."
temor por el "Big Stiak Diplomacy". La guerra contra España, la
operaóón de Panamá, el CorolJario Roosev<e1t, la poIítlÍC;)¡ de
Wih~oll1
en México sem>hraron dudas sobre las posibles represalias de Estados
l
Unidos. Con este telón de fondo, de necesidad y recelo, Chile se in–
oorporó paulatinamente a laJeconomía de los EE.fUU. y
iaJ
su esfera
de inHuencia'diplomátJi.ca, algunos años después. Otro reflejo del
cambio social, es dado por la población urbana que creCió 20 veces
más en 1920 que en los tfiCmpos de ¡Portales, mientras que la pobla-
ción total aumentó sólo 3 veces.
En este ooll1texto la administración de Arturo Alessandri es un
producto de
Ull1il!
nueva realidad económica, de la efervescencia social
y del cambio político ocurrido en Chile por el proceso de moderni–
zación y moV1Ílizadón política. (1920-1924).
lEn la Constitución de 1925 se reafinnó el poder Presidencial debi–
litado! Ipor el parlamentarismo y en eUa se reflejó un nuevo código
de conducta social. Ibáñez, entre 1927-1931, trató de modificar al país
y al parecer !alyudó más q'ue otros presidentes del siglo xx a solucionar
los problemas sodales. Igualmente vinculó a ICllüle al sistema intera–
meriGano y a la idea del hemisferio occidental, como una reacción
frente a las primeras amenazas totalitarias de distinto signo ideológico.
En su segundo período Arturo Alessandri .(1932-19'38), con su joven
Canciller Ernesto Barros Jarpa reorientaron la política exterior chilena
y
aceleraron el fin de la vieja controversia sobre Tacna y Arica. Chile
emergía comol
'UII1
líder del amerioanismo con Estados Unidos a di–
ferencia de la posición de Argentina.
Alejandro Alvarez, otro jurista de pasta, se transformaba en un
nuevo escudo para la diplomacia chilena
y
en un fiel admiirador de
nuestra tradición de adlhesión al derecho internacional como base
paJra regular las relaciones en América y con
el
resto del mundo.
Desde 1938 hasta 1952, el Frente IPbpular, los
gOlb~emlOs
Radicales
e !Ibáñez fueron reflejo de la permanente
movi~ización
de nuevos gru–
pos sociales que ascendían al poder y de una prog¡resiva penetración
políloica y económica! por parte de Estados Unidos. Las medidas de
González Videba, de dejar ¡fuera de la ley al Partido Comunista se
ajusta;ban al nuevo esquema de 'guerra fría' en lo interno: en cambio
39l!