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N° 36, mayo de 2005
protagónicos mezquinos que restan credibilidad al conjunto del trabajo.
Se necesita, tal vez, más ética de la bioética y más autocensura por parte de
algunos autoproclamados expertos.
Más importante que fundar y controlar asociaciones, realizar congresos o
iniciar cursos es, sin duda, fomentar el trabajo serio, consecuente y sin es-
tridencias con que, confiamos, la bioética generada y mantenida en nues-
tro continente –en las américas latinas y los caribes múltiples– se hará un
sitio entre las disciplinas del mundo y será una voz indispensable en los
procesos de mejora de los sistemas sanitarios, de la investigación biomédi-
ca y de la enseñanza profesional.
Mientras eso ocurra, la Unidad de Bioética continuará brindando su apo-
yo a las entidades públicas y privadas que constantemente solicitan sus
servicios, y continuará su contribución a la mejora cualitativa de la coope-
ración técnica, la enseñanza avanzada, la diseminación del conocimiento y
la producción de informaciones y datos.
Actividades de la Unidad de Bioética 1994-2005
Con motivo de la reunión del Comité Local de Coordinación de Acuerdo tripar-
tito entre la Organización Panamericana de la Salud, el Gobierno de Chile y
la Universidad de Chile, realizada el 4 de mayo de 2005, se revisaron –entre
otros temas– las actividades de la Unidad de Bioética en materias de capacita-
ción de recursos humanos, difusión y extensión.
Con pequeñas variaciones en el tiempo, determinadas por el mayor desarrollo
inicial de la bioética en algunos países, estos once años de funcionamiento
pueden desglosarse en tres etapas:
- Una primera de “sentar presencia” en la región. En los primeros 3 a 4 años, a
cargo del Dr. Julio Montt, las actividades fueron fundamentalmente de difusión
del Programa Regional de Bioética, buscando establecerlo como un referente
válido para los numerosos grupos y personas que ya trabajaban en bioética
en los países.
- Una segunda de “consolidación”, hasta el año 2002, especialmente con el
impulso académico y de reconocimiento por sus pares que le imprimió –con su
presencia y dirección desde 1998– el Dr. Fernando Lolas.