AUDIENCIAS VOLÁTILES TELEVISIÓN, FICCIÓN Y EDUCACIÓN
APROXIMACIONES A LAS COMPETENCIAS MEDIÁTICAS DE LOS TELESPECTADORES /
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el desarrollo tecnológico ha creado distintos artefactos que se vinculan unos a otros. Según
Jenkins (2008), esta convergencia sería parte de un proceso cultural que altera la relación entre
las tecnologías existentes, las industrias, los mercados, los géneros y las audiencias.
Cada vez estaría más obsoleto el modelo de negocios de la industria mediática de contabilizar
audiencias mediante mediciones de
rating
, y luego ofrecerlas a los anunciantes. La cultura de la
convergencia lleva a reconceptualizar la relación del público con la industria mediática, por lo
que esta última debiera cambiar su estrategia de pegajosidad a una de propagabilidad.
La táctica de la pegajosidad, donde se piensa en receptores fijos, con experiencias unificadas
e interactividad pre-estructurada, debe dar paso a estrategias de propagación en la que los
individuos fluyen a través de los medios en busca de un material disperso, como ocurre con la
plataforma YouTube, donde se encuentran distintas experiencias y finales abiertos. Ante esto, el
marketing
de equipo de ventas clásico de la industria mediática debiera dar paso a consumidores
proselitistas que reformulan los productos (Jenkins, 2015).
La segunda idea clave es la importancia del factor emocional en la relación con los medios de
comunicación. A pesar de que hace años se conoce su relevancia, en especial a partir de los
avances de la neurociencia en la década de los 90, este factor suele difuminarse en la educación
mediática debido a la hegemonía de la tradición racionalista de la escuela formal.
Como hemos revisado, las reflexiones sobre la relación entre la educación y los medios se han
caracterizado por el entusiasmo por la tecnología y sus posibilidades, visiones sobre cómo
utilizarlos para beneficio de la comunidad y cómo adoptar una visión crítica que nos proteja de
éstos. Estas perspectivas suelen dejar en un segundo plano la relevancia, cada vez mayor, de los
mensajes subliminales e inadvertidos.
Según Ferrés (1996), es necesario que la educaciónmediática potencie la capacidadde las personas
de hacer consciente los mecanismos subliminales que utilizan los medios de comunicación. “Se
tiende a pensar que lo que más influye en la televisión son los discursos, la razón, aquellas
comunicaciones de las que se es consciente, mientras lo que más influye son los relatos, las
emociones, y los efectos principales son inconscientes, inadvertidos. La televisión no condiciona
la libertad mediante coerción física sino mediante seducción (inadvertida)” (Ferrés, 1996, pp.
15-16).
Lo anterior lo apreciamos cuando una de nuestras entrevistadas explica su consumo de realities:
“Porque divierte igual, o sea, por lo menos a mí. Hay gente que le estresa que sea
tan estúpido el tema, pero a mí por lo menos cuando estoy pasando los canales y es
que lo ves e igual te da risa y lo terminas viendo y por eso la gente lo sigue viendo,
pero no tienes un motivo en verdad, un motivo que en verdad sea de peso”.
Esta respuesta muestra la importancia de lo emocional en el consumo de televisión y cómo en
muchas ocasiones no advertimos porqué elegimos lo que vemos. Al respecto Buckingham (2013)




