AUDIENCIAS VOLÁTILES TELEVISIÓN, FICCIÓN Y EDUCACIÓN
LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA DE LAS AUDIENCIAS EN LA RELACIÓN TV Y EDUCACIÓN /
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con los acontecimientos narrados en otras emisiones mediáticas, con el conocimiento que tengan
del género en sí y con sus propias referencias. Así, cuentan con una “cultura televisiva” rica y
compleja y con una cultura audiovisual.
La industria cultural global, las transformaciones tecnológicas y las posibilidades de acceso
a ellas también han segmentado a los públicos. Estas nuevas condiciones también inciden
en el desarrollo de productos audiovisuales y en el perfil y tipo de consumo que realizan los
telespectadores. Las circunstancias en las que se desarrolla la vida cotidiana repliegan a los
individuos hacia su esfera privada, convirtiéndose el hogar en el centro de su vida, su refugio, el
espacio de reparación del desgaste y de sus tiempos de ocio, siendo los medios de comunicación
su puerta de acceso hacia la esfera pública. Esto modifica sustantivamente el tipo de relación
que las personas establecen con la televisión y la importancia que ésta adquiere. Así “el
posicionamiento de los sujetos como audiencias múltiples ha llevado al extremo el fenómeno de
‘massmediación’, que tiene, como contrapartida, una ‘audienciación’ de las sociedades actuales”
(Focás, 2014, p. 357).
Tomando en cuenta estas consideraciones, la metodología diseñada debía considerar al
telespectador como un sujeto situado -en un espacio-tiempo y en condiciones socio-históricas y
políticas determinadas-. Ese telespectador es parte de “comunidades de interpretación” y está
caracterizado por una “mediación múltiple” (Orozco, 2000). Esto quiere decir que está permeado
por una serie de mediaciones provenientes del género, edad, clase social, competencias
comunicativas, hábitos y prácticas cognoscitivas, ubicación territorial, entre otras condiciones.
Esta complejidad advierte sobre la necesidad de utilizar estrategias metodológicas “cada vez
más integrales y complejas, multidisciplinares, que rebasen las técnicas de investigación usuales
y logren una combinación, no sólo entre lo cuantitativo y lo cualitativo, sino también que
incorpore nuevas herramientas” (Focás, 2014, p. 354), entre éstas la observación
online
.
Considerando este contexto, el primer desafío fue caracterizar al telespectador -o “telenauta”
como es denominado en la actualidad- de los géneros considerados en la propuesta de
investigación: reality, docureality, series y miniseries. Para esto, se revisaron las encuestas del
Consejo Nacional de Televisión y los datos de
rating
(Time Ibope) segmentados de acuerdo a
género y grupo etario. Sin embargo, los resultados obtenidos no arrojaron ninguna claridad
acerca del “perfil”. Para suplir esta carencia, diseñamos una encuesta de autoaplicación y
difusión
online
con el objetivo de corroborar la interpretación de la fase previa, que nos indicaba
la existencia de telespectadores móviles, cuya dieta televisiva es tan disímil y variable que no es
posible fijar un perfil único.
Además se realizó una revisión de prensa y de redes sociales, blogs y sitios de noticias que
tampoco arrojaron luces claras sobre el tipo de telespectador de cada uno de los programas
considerados, aunque sí permitieron profundizar en la relación entre televisión y prensa, en el
primer caso; y televisión y redes sociales en el segundo. Estos aspectos son relevantes para la
comprensión del lugar central que sigue teniendo la televisión en la vida cotidiana.
Despuésde esosprocedimientos exploratorios, tresprocesos fueronpuestos enmarchade acuerdo
con los lineamientos brindados por la etnografía de audiencias: una entrevista interpretativa




