372
sarrollo de la investigación, partiendo incluso de aquella de naturaleza em-
pírica que permitió a la medicina precolombina identificar en el curso de
varias centurias más de 1.000 productos con propiedad curativa o medici-
nal, procedentes de los tres reinos de la naturaleza
(15)
. Sin embargo, abor-
dar este interesante tema nos apartaría del propósito fundamental de este
trabajo, bastándonos decir por el momento que una gran parte de dichos
productos, validados por la ciencia y los grandes intereses de la industria
farmacológica internacional, han enriquecido y seguirán enriqueciendo los
recursos terapéuticos de la medicina moderna. No otra cosa podríamos de-
cir de la quina, el curare o la propia coca, tan estigmatizada en el presente,
sin valorar su plurivalente potencial, todavía pendiente de investigación.
Pero volviendo a la retrospección histórica: si bien por cédula real de 10
de abril de 1798 debía dotarse a la antigua Universidad Real y Pontificia
de San Francisco Javier de Chuquisaca de cátedras de Medicina y Cirugía,
no fue sino hasta 1826, con el establecimiento de los primeros decretos del
mariscal Antonio José de Sucre en la recién fundada República de Bolivia,
que se inicia el aprendizaje y el ejercicio propiamente científico de la medi-
cina. Es así que el Dr. Miguel Antonio Luna, natural de España, titulado
como médico general en Madrid y cirujano mayor del Ejército Libertador,
imparte las primeras clases de medicina en el Colegio Junín de la ciudad
de La Plata, hoy Sucre
(16)
. A partir de entonces, los estudios médicos y las
disposiciones sanitarias prosperan en el país, con más o menos altibajos,
hasta el 3 de febrero de 1895, fecha importante para la investigación en
Bolivia, porque por iniciativa de cinco distinguidos profesores y en apoyo
a la Facultad de Medicina fundan el Instituto Médico “Sucre”, reconocido
como el primer centro de investigación médica fundado en Bolivia que,
con el correr de los años, cobraría mayor prestigio por la producción y
exportación de la vacuna antivariólica de reconocida calidad internacio-
nal
(17)
.
Años más tarde (1909), y en un período de notorios avances para el país,
como el determinado por los 20 años de continuidad política del régimen
liberal, se establece en la ciudad de La Paz el Instituto “Montes” de Bac-
1...,363,364,365,366,367,368,369,370,371,372 374,375,376,377,378,379,380,381,382,383,...422