AUDIENCIAS VOLÁTILES TELEVISIÓN, FICCIÓN Y EDUCACIÓN
EL “PESO” DE LOS COMENTARIOS EN REDES /
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limitada-, pues ambas responden a la lógica de la oralidad. Sin embargo, en Facebook aparece
más claramente reflejada la idea de “conversar”, es decir de dejar “pequeñas notas en una
conversación continuada” (López y Ciuffoli, 2012, p. 79). La plataforma de Facebook es más
compleja que la de Twitter y por eso es más apropiado reconocerla como un “medio digital”.
Un medio de estas características responde a lo que se ha llamado convergencia cultural, que “es
un complejo proceso que implica cambios en los modos de producción y consumo de los medios
y altera la relación entre las tecnologías existentes, las industrias, los mercados, los géneros y el
público, cuyo actor principal son las audiencias participativas” (López y Ciuffoli, 2012, p. 49).
Así, el consumo de programas televisivos pasa de ser un ejercicio individual a ser “una práctica
en red”, que no requiere “un contacto corporal para formar parte de un grupo, como si era
precondición en otros tiempos” (Nocera, 2008, p. 151).
Participar en estas redes permite vivir la experiencia de formar parte de un colectivo mayor, de
una comunidad imaginada en la que no sólo comparto mi experiencia personal en relación a un
determinado programa, sino que además puedo interactuar con otros, solicitar más información,
evaluar, criticar y extender la experiencia del visionado televisivo, anticipándolo o recreándolo
una vez emitido. Así lo indica uno de nuestros entrevistados:
“[…] tengo Facebook, lo que hago si es meterme, no sé por ejemplo si están dando
una entrevista, reportaje y aparece una persona que pertenece a una institución,
fundación y trato de buscar en Facebook esa fundación y tratar de seguirlo por ahí
cachai
”.
La revisión de los comentarios emitidos en esta plataforma nos indica que son cuatro sus
principales funciones: 1) calificación del programa; 2) crítica; 3) expectativas que genera, y; 4)
opinión “política”. Estas en mayor o menor medida son también parte de lo que sucede en
Twitter, aunque con las diferencias ya mencionadas. Revisemos estas categorías.
La primera de ellas se vincula con el gusto, es decir, la calificación de la emisión televisiva en
relación a la satisfacción que evidencia el individuo. Los comentarios cuando son positivos están
teñidos por los afectos y presentan las mismas características que distinguen a los fans.
El término “fan” viene de “fanático”, es decir una persona obsesionada con un objeto de culto.
A menudo el término se asocia con exceso y exhibición emocional (Bird, 2005), es decir, hacen
manifiesta a otros individuos sus emociones cuando ven algo referido a su objeto repentinamente.
Referido a los programas de televisión, los fans adoran a los personajes que son parte de la
serie o espacio televisivo, intentan recrear vivencias que ocurren en determinados lugares de
ese programa en la vida real, y hasta son capaces de organizar eventos y vestirse como los
personajes de dichas producciones. Cabe señalar que uno no se transforma en un fan al ver un
determinado programa, sino que al desarrollar esa experiencia de visionado asociándolo a un
tipo de actividad cultural, compartiendo sentimientos y pensamientos sobre el programa con
otros y uniéndose a una comunidad que le permita desarrollar dicho interés (Staiger, 2005).
Facebook es el instrumento ideal para ello.




