28
otras palabras, que sean útiles para determinar las medidas que es necesario adoptar
y los actores relevantes para llevarlas adelante.
Las participantes identifican cuáles son las necesidades en el área de los diagnós-
ticos. Apuntan principalmente a la forma en que se produce la información, a la
metodología, a la construcción de indicadores que sustenten los diagnósticos, al uso
estratégico de la información y a generar un análisis comparado en la región. Estas
ideas pueden, a nuestro juicio, aportar a perfilar un sistema de indicadores de dere-
chos humanos de las mujeres de carácter regional.
Una estrategia regional de información debiera permitir recoger información de la
manera más práctica, fluida y eficiente posible. Necesariamente debe enfrentar la di-
ficultad de las brechas existentes entre los países en cuanto a metodología, recursos
y avances demostrados en esta materia. Para esto surgen ideas como la creación de
un espacio de interlocución regional que permita compartir procesos, información y
metodologías. Las participantes sugieren generar un trabajo más articulado entre la
academia y las organizaciones de mujeres, de manera de socializar enfoques e infor-
maciones generadas en ambos espacios.
“Tal vez sí hay la conciencia y la necesidad de que debe haber indicadores y diagnósticos, pero lo
que no hay es una buena estrategia para contar con un sistema que permita que la tarea de produ-
cir información no sea engorrosa y sea eficiente, que se pueda actualizar, que cuente con matrices
diseñadas y aprobadas para que puedan servir por un buen tiempo”. (María Ysabel Cedano)
Atendiendo a las brechas de información existentes entre los países, debiera existir
un sistema de indicadores que apunte a aspectos generales y comunes, posibles de
mirar transversalmente y también contener un apartado más específico que permi-
ta relevar aspectos más locales. El diseño de este sistema debe ser adaptable en el
tiempo; al hacer actualizaciones o cambios puntuales, éstos no deben afectar el sen-
tido general del sistema. En este punto, es prioritario definir una línea base para la
información disponible: optar por un período común para todos los países. También
se espera que el diseño contenga los enfoques teóricos más pertinentes para medir
avances en derechos humanos de las mujeres.
“Mejorar la capacidad diagnóstica no es muy fácil porque se estrella con una serie de problemas.
Para mejorar la capacidad de levantar diagnósticos, pero que además no sólo los levantas a un año,
sino la posibilidad de hacer seguimiento para poder tener series históricas de 5, 10 o 15 años, donde sí
es posible ver la evolución o no de un tema, el primer problema es que los gobiernos no necesariamen-
te están interesados en proveer y construir información de larga data. Además no hay continuidad
en las metodologías que usan para levantar información de un gobierno a otro”. (Roxana Vásquez)
Finalmente, es imposible realizar diagnósticos e indicadores respecto de todos los
derechos desde un principio. El trabajo debe hacerse por etapas, priorizando algunos