33
Bioética: al encuentro de una conciencia
del medio en beneficio del ser hu-
mano.
Biotecnología
•
: utilización del co-
nocimiento biológico para produ-
cir bienes útiles para el hombre.
Persona
•
: todo ser autoconsciente,
responsable, libre, dotado de razón,
voluntad, dignidad y derechos es-
peciales; opuesto a “cosa”.
A partir de Descartes, “persona” se
identifica con “conciencia”, lo que im-
plica relación del yo consigo mismo.
Así en Kant la persona se caracteriza
por la permanencia de la conciencia y
como único sujeto que hace posible la
existencia de un mundo moral fundado
en su condición de ser libre. Obrar o no
de acuerdo con la conciencia es lo que
va a determinar que una persona actúe
o no en conformidad con su propia dig-
nidad y las exigencias planteadas por su
ser personal.
El enfoque actual implica el quiebre de
las concepciones fundadas en la “inco-
municabilidad” de la persona. La perso-
na es, sobre todo, sujeto de relaciones.
Ser humano
•
: ser racional, pertene-
ciente al género humano, caracteri-
zado por su inteligencia y lenguaje
articulado, diferenciándose de los
demás animales por ser capaz de:
a) proyectar, crear lo proyectado
y transmitirlo a los demás; b) co-
municarse no sólo por signos sino,
muy especialmente, por símbolos
(el hombre es el único animal sim-
bólico y metafórico); c) optar li-
bremente; d) ensimismarse (el ani-
mal reposa pero no se ensimisma);
e) vivir una vida de realidades esti-
mulantes (el animal vive una vida
de estímulos, despierto o dormido)
(P. Laín Entralgo). Como animal,
el hombre busca y ensaya, pero lo
hace a su modo, el modo humano,
con conciencia moral, responsabi-
lidad, etc.
Dignidad humana
•
: principio que
suele considerarse como el funda-
mento último del orden moral y
jurídico, siendo su sustrato el con-
cepto de “persona” dotada de razón
y voluntad. No es fácil hallar una
definición precisa de “dignidad”,
llegando a constituir un verdade-
ro axioma. Sin embargo, a partir
de sus características fenoménicas,
se quiere significar, en general, la
idea de excelencia o eminencia on-
tológica, de superioridad en el ser,
inherente a la naturaleza del ser
humano, la cual en perfección o
intensidad se atribuye a la persona
en cuanto ésta es la realización exis-
tencial de la naturaleza humana.
Esta perfección o excelencia del ser
conduce a la idea de valor absoluto,
de fin en sí mismo y, en consecuen-
cia, de necesidad de respeto incon-
dicionado.
Para Kant y otros pensadores la digni-
dad se traduce, fundamentalmente, en
la autonomía moral de la conciencia: el
hombre pasaría a ser su propia ley, lo
libro mario sapag.indd 33
3/12/09 12:47:33