Integración crítica de la inteligencia artificial generativa (IAG) en la docencia universitaria

IV Éticade laIAGenladocencia universitaria El uso de la IAG en la docencia tensiona las nociones de autoría, originalidad y responsabilidad en la producción del conocimiento, por lo que la integridad académica se constituye en el factor ético central en entornos mediados por estas tecnologías. La autoría de un trabajo recae exclusivamente en la persona que lo presenta (estudiante, docente, ayudante, profesionales de apoyo a la educación, entre otros), quien debe asumir la responsabilidad ética e intelectual de su contenido, incluyendo el uso que haya realizado de la IAG. Este principio exige fortalecer la transparencia y la trazabilidad en el uso de la IAG, entendidas como condiciones necesarias para la transparencia sobre la producción del conocimiento mediado por tecnologías, en forma coherente con los propósitos de aprendizaje. En este sentido, la IAG no puede ser considerada autora ni coautora, en la medida en que no posee agencia ni responsabilidad sobre los resultados que genera. La autoría responsable implica respetar la propiedad intelectual y los derechos de terceros al incorporar en actividades o producciones académicas textos, imágenes, códigos u otros contenidos generados o transformados mediante IAG. Su uso no exime de verificar la procedencia de los materiales, reconocer las contribuciones utilizadas y cumplir las condiciones de citación, licencia o autorización que correspondan, especialmente cuando se trata de obras protegidas o de datos sensibles. riesgo ético relevante es la dependencia cognitiva y acrítica de la tecnología, entendida como una disminución de las capacidades analíticas y de la implicación intelectual de quienes la utilizan. Para atenuar este riesgo, es necesario promover estrategias pedagógicas que fomenten la autonomía intelectual del estudiantado y su involucramiento activo en las actividades de aprendizaje, de manera que la tecnología se convierta en un apoyo y no en un reemplazo del trabajo reflexivo, siempre mediado por el acompañamiento docente. De este modo, la supervisión se constituye en una condición para sostener la autonomía del estudiantado en la integración de la IAG y el sentido pedagógico de la formación universitaria. Ejemplo aplicado: la IAG como apoyo para la retroalimentación Una docente utiliza una herramienta de IAG para generar borradores de comentarios de retroalimentación sobre los ensayos finales de un curso, basándose en la rúbrica de evaluación que ella misma ha diseñado. La herramienta entrega observaciones generales, pero la docente revisa, contextualiza y reescribe cada comentario, mientras que la calificación y orientación final siempre quedan bajo su exclusiva responsabilidad. b. Integridadacadémicayautoríaresponsable 13

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