Integración crítica de la inteligencia artificial generativa (IAG) en la docencia universitaria

ElModeloEducativocomomarco dereferenciapara la integración de laIAG III la docencia universitaria no se define por su novedad tecnológica ni por su incorporación en los ámbitos laborales, sino por su contribución efectiva al logro de resultados de aprendizaje y a la comprensión crítica de las diversas realidades. En relación con la IAG, este principio implica evaluar qué capacidades profesionales puede apoyar, cuáles requieren ser desarrolladas de manera autónoma por el estudiantado y qué saberes disciplinares, territoriales, comunitarios o experienciales podrían quedar invisibilizados en sus respuestas, de modo de asegurar una formación contextualizada y coherente con el compromiso público de la Universidad. 3. Equidade inclusión Este principio reconoce las desigualdades estructurales que atraviesan el sistema educativo y la necesidad de una atención diferenciada que permita el acceso, la permanencia y el egreso del estudiantado en contextos de amplia diversidad sociocultural, económica, étnica y de género. Ello supone remover barreras institucionales que obstaculizan el acceso y la participación plena, generar apoyos pertinentes y construir un clima de convivencia que valore las diferencias como un aporte a la experiencia formativa y al desarrollo del conocimiento (Universidad de Chile, Senado Universitario, 2014). Desde este enfoque, la incorporación de la IAG requiere cautelar que su uso no reproduzca ni amplíe las brechas digitales, académicas o de participación ya existentes. La evidencia muestra que los modelos de IAG pueden amplificar sesgos presentes en los datos con que fueron entrenados, generando resultados discriminatorios o parcialmente verdaderos, lo que plantea desafíos de justicia educativa y de responsabilidad institucional. Esto hace indispensable un análisis crítico explícito de dichos sesgos y la promoción de una inclusión digital que asegure el acceso razonable y uso de modelos de IA validados por los equipos docentes, acompañando y alfabetizando, con una mirada reflexiva, a toda la comunidad universitaria. En relación con la IAG, este principio implica diseñar prácticas y políticas que prevengan la profundización de las desigualdades, aseguren apoyos para el estudiantado menos familiarizado con estas tecnologías y fomenten un uso consciente, equitativo y no discriminatorio. La calidad educativa se entiende como la capacidad institucional de desarrollar al máximo los talentos de todas las personas que conforman la comunidad universitaria, mediante procesos de mejora continua basados en la reflexión docente y el aprendizaje institucional. El Modelo Educativo destaca que la calidad de la experiencia formativa se potencia en contextos de diversidad, donde se favorece el desarrollo de habilidades cognitivas superiores, competencias cívicas y responsabilidad social, en un clima de respeto e interacciones significativas en el que la mediación docente cumple un rol estratégico. En un ecosistema universitario en el que la tecnología redefine el acceso a la información y la producción de contenidos, la integración de la IAG en la docencia universitaria exige una enseñanza reflexiva y crítica que resguarde la profundidad y solidez de los 4. CalidadEducativa 10

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