El legado de Humberto Maturana y Francisco Varela: Desarrollos, desafíos y aplicaciones de la teoría autopoiética en el siglo XXI

83 Capítulo 3 · Autorreferencia más allá de las paradojas. Diego Becerra , que nos permite computar la famosa sucesión de Fibonacci, 14 presenta dos casos base: 0 = 0 y 1 = 1 ; y luego, un paso recursivo: = − 1 + − 2 , para > 1 . Vemos entonces que 6 = 5 + 4 = 4 + 3 + 3 + 2 y que, si desarrollamos todo eso, tenemos 6 = 8 . La recursión se enlaza con la autorreferencia en el paso recursivo de la definición aquí presentada. 15 Pensemos ahora en qué hace que una colección de moléculas sea un ser autopoiético. Tomando la definición de Varela (1979/2025), con una pequeña modificación que bloquea algunos de los contraejemplos y obje- ciones más comunes en la literatura (Razeto-Barry, 2012), llegamos a que un sistema es autopoiético si y solo si está organizado como una red fisicoquí- mica de procesos de producción de componentes que produce al menos algunos de los componentes que (I) regeneran y realizan continuamente la red de procesos que los produjo y (II) constituyen el sistema como una uni- dad concreta en el espacio (mantienen la proximidad entre componentes). Podemos llamar a (I) condición de autoproducción y a (II) condición de au- todistinción (Di Paolo, 2018). Para poder evaluar si ambas condiciones son autorreferenciales y re- cursivas, primero hay que formalizarlas, y esto puede tomar dos caminos distintos: el de una teoría en cierto lenguaje matemático y el de un modelo computacional. No obstante, en ambos casos los fenómenos centrales y sus relaciones son abstraídos y representados mediante objetos y relaciones (morfismos) matemáticos. Y aquí nos topamos con que la autopoiesis no tiene una formalización única ni principal —digamos, más popular— en la literatura. Tenemos que elegir entonces, de entre varias opciones, un len- guaje que capture elementos clave del fenómeno (dejando atrás otros) y, en el caso de los modelos, que nos permita obtener predicciones sobre qué 14 Más bien, en rigor histórico, sucesión de Pingala ( िप�ल ), poeta y matemático indio del siglo IV a.e.c. (Singh, 1985). 15 Nótese que hablar de funciones recursivas puede ser un abuso del lenguaje: lo que es susceptible o no de ser recursivo es la definición elegida para cierta función, y pueden existir infinitas definiciones equivalentes para una función dada. Por ejemplo, la fórmula de Binet nos permite calcular el n-ésimo número de la sucesión de Fibonacci sin utilizar los números anteriores; en otras palabras, hay una definición no recursiva de . Agra- dezco a Fernando Lehue por mostrarme esto.

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