El legado de Humberto Maturana y Francisco Varela: Desarrollos, desafíos y aplicaciones de la teoría autopoiética en el siglo XXI

El legado de Humberto Maturana y Francisco Varela Desarrollos, desafíos y aplicaciones de la teoría autopoiética en el siglo XXI 282 Desde la reflexión pedagógica en torno al paradigma tradicional de la enseñanza han surgido diferentes teorías en distintos lugares, especial- mente desde el siglo XX, gracias a la oleada de nuevas perspectivas de la psicología del aprendizaje, a la producción de conocimiento del propio gre- mio a partir de su experiencia, a los avances tecnológicos, entre otros facto- res. A continuación se presentarán algunas propuestas que difieren de los principios y las prácticas pedagógicas tradicionales y que están en sintonía con la teoría autopoiética. El aprendizaje para la comprensión (APC) se fundamenta en la idea de que la comprensión no puede limitarse a la reproducción, la memoriza- ción o el conocimiento teórico, ya que acumular datos no implica entender- los (Perkins, 1999). Al contrario, la comprensión es una actividad encarnada en la que se pone en práctica lo aprendido y, de ese modo, se evidencia. Asimismo, la comprensión posee criterios de desempeño; por lo tanto, al ser una actividad práctica, puede ser observable y evaluable. Al respecto, Perkins (1999) menciona que: (i) se pueden establecer metas de compren- sión, lo que implica que evoluciona; (ii) la comprensión se desarrolla y aplica de manera concreta; (iii) la comprensión requiere de un compromiso refle- xivo; y (iv) las producciones o acciones pueden ser percibidas por terceros. Por otra parte, destacan aquellas teorías o prácticas pedagógicas que priorizan situaciones didácticas contextualizadas. En este punto sobresalen algunos planteamientos de Piaget y Vygotski que fomentan la enseñanza contextualizada, ya que promueven la manipulación de objetos y la interac- ción social (Bodrova y Leong, 1996/2004, p. 8). Esto se articularía con el aspecto encarnado de la teoría enactiva de la cognición, pues el uso del ma- terial implica llevar a cabo acciones mediante nuestras habilidades sensorio- motoras, lo que promueve el protagonismo de los sujetos al favorecer el diá- logo entre pares. Bodrova y Leong (2004) lo ejemplifican con el caso de una niña: “Patricia tiene que tocar, comparar físicamente, acomodar y reacomo- dar los dados para adquirir el concepto de ‘grande y pequeño’ e incorpo- rarlo a su propio repertorio cognitivo. Sin la manipulación y la experiencia, Patricia no puede construir su propio entendimiento” (p. 9).

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