El legado de Humberto Maturana y Francisco Varela: Desarrollos, desafíos y aplicaciones de la teoría autopoiética en el siglo XXI

117 Capítulo 5 · Lenguaje, interacción y coordinación. Nicolás Albornoz cómo esta creación de sentido va a derivar en la interacción social y, final- mente, en la cristalización de un lenguaje. Para ello, entonces, nos queda estudiar cómo desde este enfoque se pueden explicar los conceptos clave de la cognición social. De la creación de sentido a la cognición social Dado que desde el punto de vista enactivo la cognición se entiende como la creación de sentido que surge de la relación entre un sistema autónomo y su mundo, una característica esencial de la cognición social enactiva es la idea de una creación de sentido participativo (Cuffari et al., 2015; De Jaegher y Di Paolo, 2007; Di Paolo y Thompson, 2014). En virtud de entender cómo se aplican estas ideas al dominio de las interacciones sociales, podemos ima- ginar un ejemplo como el siguiente. Pensemos que un individuo decide vi- sitar su librería recurrente y encuentra un título que llama su atención; sin embargo, este libro se ubica en la sección más alta de la estantería. Desde su perspectiva, este objeto es inalcanzable y está fuera del rango de sus po- sibilidades de acción, pero al observar que los vendedores de la tienda cuen- tan con las herramientas necesarias para abordar ese tipo de situaciones, como puede ser una escalera, su significación de la situación —y por ende, su normatividad— entra en contacto con la de otro individuo y, como re- sultado, cambia. El objeto ahora es alcanzable, aunque solo a través de un sistema de símbolos coordinados que posibilita dicha interacción. Cuando entramos al terreno lingüístico, tenemos una serie de repe- ticiones de sonidos que solo logran convertirse en símbolos en presencia de una tensión que busca mantener una actividad conjunta. Como resultado de esta tensión, los sonidos se vuelven parte del proceso de interacción y, por lo tanto, posibilitan una normatividad social. Siguiendo las ideas de Cu- ffari (2014) y de Di Paolo et al. (2018), los conceptos que regulan estas si- tuaciones son: (i) la coordinación, que se entiende como la correlación no accidental entre el comportamiento de dos o más sistemas que se encuen- tran acoplados, que han estado acoplados, o que están acoplados a otro sis-

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=