Policy Brief: Integrar la competencia digital docente en la formación inicial: orientaciones para la política y la práctica educativa

6 el sistema educativo de manera planificada, soste- nible y centrada en las personas. Esta estrategia se estructura en cuatro ejes: (1) gestión y gobernanza digital; (2) infraestructura y conectividad; (3) com- petencias digitales y desarrollo profesional docente; y (4) innovación y recursos digitales educativos. Cabe precisar que la Oferta Nacional de For- mación en Competencias Digitales Docentes (CPEIP, 2024), constituye una base relevante al haber con- tribuido a desarrollar comunidades de práctica digi- tal entre docentes en ejercicio, que les han permitido fortalecer sus capacidades y generar comunidades de práctica digital. Sin embargo, su potencial puede am- pliarse si se establece un vínculo estructural con la FID, lo que permitiría generar circuitos colaborativos entre universidades y escuelas públicas para el desarrollo de prácticas pedagógicas mediadas por tecnología. Esto permitiría que los futuros docentes participaran tem- pranamente en experiencias formativas que integren la gestión de recursos digitales y la reflexión pedagó- gica sobre su uso en contextos reales. Por último, el Marco de Competencias Di- gitales Docentes (MINEDUC, 2025) constituye una referencia central, ya que define los conocimien- tos, habilidades y actitudes que los docentes deben desarrollar para integrar las tecnologías digitales en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Este marco promueve un enfoque pedagógico, crítico y ético, orientado al fortalecimiento del desarrollo profesional docente y centrado en el Marco para la Buena Enseñanza (MBE). Visto desde la perspectiva curricular, representa un referente clave para orien- tar los futuros procesos de renovación pedagógi- ca en la FID. El fin de dicho marco es ofrecer una base conceptual y orientadora que puede apoyar el fortalecimiento de la dimensión didáctica de la competencia digital docente. En este sentido, repre- senta una oportunidad estratégica para avanzar en la orientación hacia el diseño e implementación de experiencias de aprendizaje situadas, contextualiza- das y coherentes con el futuro desempeño profesio- nal de las y los docentes. En Chile, la Competencia Digital Docente ha sido objeto de seguimiento respecto de su imple- mentación en las instituciones de educación superior que forman profesores (Silva, 2012). Sin embargo, la dimensión didáctica tiene una escasa presencia en la CDD de futuros docentes, quienes presentan un desempeño insuficiente en las áreas pedagógica y de gestión (Badilla-Quintana et al., 2013; Ascencio et al., 2016). Por otra parte, los futuros docentes tie- nen la capacidad de utilizar estas tecnologías, pero no en el ámbito pedagógico (Silva Quiroz, 2017). Esto afecta su autonomía para integrar las tecnolo- gías digitales en el aprendizaje (Cerda et al., 2017). Frente a esta problemática, se han propuesto reco- mendaciones a las universidades (Silva Quiroz et al., 2018) y se ha señalado la necesidad de integrar las tecnologías digitales de manera más consistente en la FID (Tapia Silva et al., 2023). Una de las principales brechas vinculadas al desarrollo de una CDD en profesores en formación, está en la integración de las tecnologías digitales desde una perspectiva didáctica con enfoque de gé- nero (Sandoval et al., 2017; Silva Quiroz y Miranda Arredondo, 2020). El aspecto más sensible atañe al nivel de práctica pedagógica y su relación con las asignaturas “TIC”. Solo un 41,9% de los cursos que abordan la CDD se vinculan con alguna práctica pe- dagógica. Los futuros docentes son expuestos a con- tenidos digitales, pero no se observa una reflexión didáctica sobre cómo utilizarlos de manera pedagó- gica (Berríos et al., 2025). Esto afectaría el desarrollo de la competencia digital de los escolares, dificultan- do su acceso a una educación de calidad, ya que es esencial que adopten la transformación digital para enfrentar la digitalización de este siglo.

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