Nutricionistas que aprenden. Guía para el desarrollo de proyectos con impacto

82 Método de Lee (AOAC 991.43) Este método fue desarrollado en la década de los 90 y representa una modificación sustancial del método AOAC 985.29. De igual forma que el método 985.29 se basa en la hidrólisis enzimática del almidón y las proteínas, pero considera una modificación que consiste en la separación de la fibra dietética en dos fracciones dependientes de su solubilidad en agua (Stojanovska et al., 2023). La primera fracción corresponde a la fibra insoluble, la que se obtiene a partir de la precipitación de la fibra dietética en agua tibia. La otra fracción corresponde a la fibra soluble, la cual es soluble en agua tibia, pero se obtiene mediante la precipitación en una solución de etanol al 76%. En base a esto el contenido de fibra dietética total se calcula como la suma de la fibra insoluble y fibra soluble. Esta metodología ha sido ampliamente usada hasta hoy debido a que la estimación de las distintas fracciones de fibra permite relacionarlas con sus efectos fisiológico y con potenciales aplicaciones en el ámbito alimentario y farmacéutico (García-Amezquita et al., 2020). Esta es una de las metodologías más tradicionales para medir fibra dietética, sin embargo, tiene como principal limitante que podría subestimar el contenido de fibra dietética, dado que no permite estimar el contenido de fructanos (fructooligosacáridos), otros oligosacáridos no digestibles y el contenido de almidón resistente en su totalidad (Tobaruela et al., 2018). Método integrado (Mc Clearly) (AOAC 2009.01, AOAC 2011.25) Esta metodología surge como respuesta a la necesidad de evaluar en un solo método todos los componentes de la definición de fibra dietética del Codex Alimentarius. En términos prácticos, permite estimar el contenido de fibra dietética total incluyendo el almidón resistente y los oligosacáridos no digestibles (McCleary et al., 2013). En este método las muestras se incuban con α-amilasa pancreática y amiloglucosidasa bajo condiciones fisiológicas (37°C, pH 6), seguido de una incubación con proteasa para hidrolizar las proteínas a péptidos, permitiendo luego su remoción en el paso de precipitación con alcohol, haciendo de esta forma más preciso y reproducible el análisis gravimétrico del residuo (McCleary, 2014). Al mismo tiempo, este método incorpora enzimas de origen animal en vez de enzimas microbianas, a diferencia de los métodos anteriores. Esta metodología cuantifica la fibra soluble total como la suma de dos fracciones de distinto peso molecular, es decir, la suma de una fracción de compuestos con alto peso molecular (HMWDF) que se determina gravimétricamente, de forma similar a los métodos anteriores. La otra fracción son compuestos de bajo peso molecular (LMWDF) que representan a los oligosacáridos no digestibles y maltodextrinas resistentes que se cuantifican por cromatografía líquida (García-Amezquita et al., 2020). Con la finalidad de hacer una medición más exacta de los componentes que conforman la definición de fibra del Codex Alimentarius , es decir, la cuantificación completa de pectinas solubles e insolubles, almidón resistente, inulina, fructooligosacáridos, galactooligosacáridos y otros oligosacáridos no digestibles, se modificó el método 2009.01 (McCleary et al., 2013). Esta modificación consistió en la obtención de dos fracciones a partir de la HMWDF. La primera de ellas es una fracción de fibra dietética insoluble de alto peso molecular conocida como fibra dietética insoluble (IDF). La segunda fracción está compuesta por fibra dietética soluble de alto peso molecular, similar a la fibra dietética soluble (SDF) determinada por métodos tradicionales, que precipita en alcohol al 78% y que se conoce también como precipitado de fibra dietética soluble (SDFP). Además, esta segunda fracción está compuesta por la fibra dietética soluble de bajo peso molecular (LMWSDF) que también se conoce como fracción soluble de la fibra dietética soluble (SDFD) debido a su solubilidad en etanol al 78%. En este método la fibra dietética soluble (SDF) se obtiene al sumar SDFP y SDFS. Por otra parte, la fibra dietética total (TDF) está representada por la suma de IDF y SDF (García-Amezquita et al., 2020). El uso del método integrado 2009.11 y 2011.25 ha resultado en contenidos mayores de TDF en los alimentos al compararlos con el mismo parámetro, pero mediante los métodos tradicionales (AOAC 985.29 y 991.43), lo que se debe a la inclusión de todos los tipos de almidón resistente, fructooligosacáridos, polidextrosa, galactooligosacáridos y maltodextrinas resistentes (Ferjančič et al., 2022). A pesar de las ventajas de estos métodos, aún gran parte de la información disponible en bases de datos de alimentos proviene de análisis efectuados con métodos tradicionales, lo que hace necesaria una actualización sistemática de esta información.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=