Nutricionistas que aprenden. Guía para el desarrollo de proyectos con impacto
11 la disposición a la innovación, la autoconfianza, la motivación al logro, el liderazgo y la resiliencia ante el fracaso. Existen dos tipos de emprendimiento, por necesidad y por oportunidad, este último requiere explorar espacios de oportunidad que confluyen en negocios viables. ¿Qué es Emprendimiento por Necesidad? Es poner en marcha una idea de negocio rápidamente, quizás debido a la falta de opciones, porque el emprendedor ha perdido su trabajo o se encuentra frustrado en su ámbito laboral, y de este modo se lanza a la aventura para solucionar problemas financieros. Es la forma de dar solución a una necesidad propia o de su entorno, la cual no se encuentra sustentada en el entendimiento del mercado y su potencial para generar ingresos. Este tipo de negocio depende solo del emprendedor, se convierte en empleado a tiempo completo, y es quien ejecuta todos los roles. Buscan emprender para dar solución a una necesidad latente en un contexto determinado: “la falta de dinero”, por lo que, autoemplearse es una alternativa viable hasta que puedan conseguir una mejor oportunidad laboral. En este caso el Modelo de Negocio no tiene la rigurosidad de implementación, y normalmente no cuentan con la viabilidad, escalabilidad y replicabilidad que requiere un negocio para su desarrollo y crecimiento. ¿Qué es Emprendimiento por Oportunidad? Es concretar una idea de negocio formalizando una empresa que surge de la identificación de una oportunidad a partir del reconocimiento contextual de un problema complejo, que busca resolver necesidades latentes de un grupo de personas a través de la transformación de ideas en valor. En este caso el emprendedor debe desarrollar un modelo de negocio que sea viable, replicable y escalable, desarrollando un producto o servicio, entendiendo el mercado y las necesidades del grupo objetivo, buscando siempre la diferenciación con respecto a la competencia. Existe un entendimiento profundo del mercado y la idea se lleva a cabo mediante la utilización de herramientas y un proceso bien definido. Por otro lado, hay ciertos elementos que le permiten al emprendedor prepararse para abordar los desafíos y problemas complejos del siglo XXI, y, por lo tanto, son espacios de oportunidad para detectar posibilidades de negocios, estas son las premisas del emprendedor: 1. Establecer objetivos y el propósito del proyecto: una estrategia para lograrlo es escribir una carta a usted mismo, describiendo qué es lo que espera lograr en el futuro con su proyecto. Esto ayuda a que piense en el camino que tiene que recorrer para lograr sus objetivos. Al escribir su propósito podrá revisarlo, y si se está desviando, volver al punto inicial. 2. Identificar las oportunidades: la observación es el recurso que permite descubrir problemas que valgan la pena resolver, consiste en la contemplación visual y analítica de la práctica de las personas para comprender en profundidad ¿cómo? y ¿por qué? hacen lo que hacen. Una forma de hacerlo es buscar un lugar y disponer de un par de horas para observar en el lugar que usted escoja, puede ser un café, su oficina, un parque, la calle, incluso su casa. Observe la mayor cantidad de cosas posibles, considere las implicancias de estas observaciones e identifique la mayor cantidad de oportunidades que pueda. 3. Visualizar el futuro: Piense el mundo ideal desde su propio hogar hasta la perspectiva global. ¿En qué estado de avance se encuentra, y a qué le gustaría llegar? ¿Qué rol le gustaría tomar? ¿Qué necesitaría para llegar a ese ideal? 4. Desbloquear la motivación: ¿qué realmente lo motiva?, considerando el corto y el largo plazo. Piense en esto para los diferentes aspectos de su vida, incluyendo familia, educación, trabajo y comunidad.
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