Panorama de estudios actuales del español en América
d a n i e l e d u a r d o b e j a r a n o b e j a r a n o j o h n a t a n e . b o n i l l a | 87 El español de Colombia: panorama actual y perspectivas investigativas de Cundinamarca, Boyacá y Santander en el centro oriente de Colombia, se ha propuesto que la expedición que adelantó Sebastián de Belalcázar en 1536 junto con sus tropas y centenares de indígenas (muchos de ellos ya- naconas) 10 desde Quito hacia el norte en búsqueda de una salidamarítima, explica la presencia de quechuismos en estas zonas geográficas alejadas de la influencia quechua (Rodríguez de Montes, 1987). Montes Giraldo (1997) presentó un inventario de 112 quechuismos con sus respectivas etimologías contrastadas en distintas fuentes y, ade- más, rastreados en el ALEC para determinar su distribución geográfica. Algunos ejemplos aportados por el autor son zapallo (auyama), pucho (cabo del cigarro), guámbito (niño), callana (objeto para asar arepas), pan- ca (hoja de la mazorca) o chontudo (una forma del pelo). Montes Giraldo (1997) determina que los quechuismos en Colombia tienen una clara distribución diatópica hacia el suroccidente del país. Ya en el actual siglo, Lancheros Redondo (2018) presentó un conjunto de indigenismos en el español colombiano capaces de apoyar la división dialectal de la lengua en el país. El autor sugirió que la mayoría de indigenismos vigentes provienen de las familias quechua, chibcha, caribe, tupí-guaraní y que están referi- dos a nombres de plantas y animales. En los departamentos de Nariño y Putumayo, al suroccidente colombiano, predominan los quechuismos, con ejemplos como champús (bebida de maíz), chías (liendres), minacuro (cocuyo, tipo de insecto) o taitapuro (personaje mitológico). En cuanto a la influencia chibcha, la zona geográfica con mayores vestigios es la que cubre los actuales departamentos de Cundinamarca y Boyacá con casos como cubio (tipo de tubérculo) o totear (romper o reventar). El grupo de los caribismos desvela sus influencias en los llanos orientales colombia- nos y aporta al español palabras como ahuyama (calabaza), topocho (tipo de plátano) o topias (piedras del fogón para cocinar con leña). Finalmente, los tupí-guaranismos son comprobables en la Amazonía y han dado lugar 10 En este caso, la denominación yanacona fue tomada del quechua por los españoles para referirse a los indígenas sirvientes que recibían trato de esclavos al ser objeto de comercialización. Hoy en día existe una comunidad indígena autodenominada yanacona ubicada entre los departamentos de Cauca y Huila que, aunque tienen el español como primera lengua, conservan rasgos quechuas en distintos tipónimos, hidrónimos, fitónimos y nombres propios de personas (Ruiz, 2022: 193).
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