Panorama de estudios actuales del español en América

m a r g o t v a n h a v e r b e k e o s m e r b a l a m | 767 El cambio de código multilingüe en construcciones diminutivas: Datos de Belice Los únicos marcadores diminutivos que ocurren en las construccio- nes multilingües son lee (58.8%), un poco (36.1%) e -ito (5.1%). En contra de lo que pensamos, no emplean marcadores ingleses en construcciones diminutivas multilingües. El marcador más productivo sin duda es el di- minutivo criollo lee , que se combina primordialmente con bases inglesas, hasta casi evolucionando en un patrón fijo: determinante español + lee + base inglesa (p. ej . este lee planet ). Parece que este patrón se ha afianzado ‘entrenched’, convencionalizándose a nivel de la comunidad multilingüe. De todos modos, el uso productivo de lee es notable, ya que provee evi- dencia de un contexto gramatical bilingüe específico en el que el criollo beliceño juega un papel importante en la variedad de código multilingüe que se usa en el norte de Belice. Además, investigamos los patrones de uso en la formación diminu- tiva en función de la edad y el sexo de los hablantes. Confirmando nuestra hipótesis, los resultados indicaron que las mujeres entrevistadas usaban más diminutivos que los hombres. Sin embargo, son los hombres adultos —y no las generaciones más jóvenes— quienes lideran el uso innova- dor de construcciones diminutivas español-criollo-inglés (31.1%). Sería una buena idea investigar si en otras comunidades español-criollo de Centroamérica (p. ej. Limón en Costa Rica; Bluefields en Nicaragua, Colón en Panamá, etc.) el uso innovador de diminutivos es un rasgo distintivo del habla masculina que quizá pueda deberse a actitudes más positivas hacia el criollo entre los hombres. Cabe señalar que los resultados de esta investigación se alinean con estudios anteriores que muestran que el uso creativo e innovador del cambio de código ocurre entre adultos con altos niveles de competencia lingüística y no entre adolescentes con niveles más bajos de competencia bi/multilingüe (véase Balam, 2016; Balam et al. , 2021). Siguen las chicas posadolescentes y adolescentes, que usan di- minutivos bilingües en el 11.6% y el 13.4%de los casos, respectivamente. El grupo mayor (y exclusivamente las mayores) apenas empleó diminuti- vos bilingües. Finalmente, postulamos que las generaciones más jóvenes emplean más diminutivos criollos que los adultos y los mayores, porque en estos

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