Panorama de estudios actuales del español en América

c a p í t u l o 2 5 | 676 Panorama de estudios actuales del español en América culturas, demostrando que la auténtica lealtad lingüística no se mide por la pureza, sino por la capacidad de negociar significados en la frontera. 4. Los Estados Unidos de ayer y de hoy: el spanglish como fenómeno cultural y político Definir este fenómeno dinámico exige trascender las categorías tradicio- nales, pues encarna una ecología lingüística viva donde conviven estruc- turas híbridas y dinámicas intergeneracionales que desafían los purismos. Como advierte López García-Molins (2015), «despacharlo como un caso más de contacto de lenguas me parece altamente reduccionista». Su com- plejidad teórica y su dimensión social —conmillones de personas expues- tas— lo convierten en un fenómeno digno de estudio autónomo (p. 123). Los números revelan una realidad palpitante: el setenta por ciento de jóvenes hispanos (entre dieciséis y veinticinco años) utilizan activa- mente el spanglish (Pew Hispanic Center, 2009/2013). Pero detrás de estas cifras late una verdad más profunda que Francisco Moreno-Fernández (2017) sintetiza con claridad: se trata de una «práctica translingüe [que] supone la aceptación de la diversidad de manifestaciones y del manteni- miento de identidades» (p. 13). La escritora Giannina Braschi (com. pers., 2016) captura magistral- mente su dimensión política: «Existe y está vivo —ahora más que nunca [...] spanglish fue un movimiento cultural que se convirtió en realidad po- lítica [...] Emigran porque han sido invadidos». Este testimonio dialoga con los datos del Pew Research Center (Krogstad & González-Barrera, 2015), donde el noventa y cinco por ciento de hispanos valora transmitir el español a nuevas generaciones, revelando cómo el spanglish : 1. Ancla en la experiencia cotidiana (cuarenta y dos por ciento de bi- lingües entre dieciocho y veintinueve años). 2. Trasciende como acto cultural (puente entre abuelos hispanoha- blantes y nietos anglodominantes). 3. Resiste políticas lingüísticas excluyentes (como las de la era Trump).

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