Panorama de estudios actuales del español en América

M a r i a n n e D i e c k L u i s a F e r n a n d a N a r a n j o O r o z c o Ya d i t J a c q u e l i n e G ó m e z J i m é n e z | 638 La negación en la Lengua de Señas Colombiana LSC como una lengua que, en términos de Baker et al. (2016) y Pfau et al. (2022), pertenece al grupo de las lenguas de señas de dominio no-manual en lo que respecta a la negación. La única seña manual negativa que aparece sin la sacudida obliga- toria es la negación anafórica NO 3 , realizada con tres dedos que se cierran, y la negación en cláusulas imperativas (NO.PROH). Estas dos señas no se usan para la negación en cláusulas declarativas. La LSC tiene, entonces, la posibilidad de distinguir formalmente entre la NEG anafórica y la NEG integrada a la cláusula, como algunas lenguas orales (francés, alemán, in- glés, etc.); 27 y, por otro lado, tiene una forma específica (NO.PROH) para las órdenes o construcciones imperativas. Para las negaciones elípticas, la LSC hace uso de las mismas formas que usa para la negación anafórica, exceptuando la forma NO 3 , exclusiva para la negación anafórica, y no recurre a las formas negativas para la ne- gación de la cláusula declarativa, salvo la sacudida (sola). En cuanto al orden sintáctico en la cláusula declarativa, el análisis del corpus mostró que la negación básica, la seña no-manual sacudida , generalmente se realiza de manera simultánea con las señas manuales que corresponden a todo el predicado (V + O). Sin embargo, este patrón es tendencial, ya que registramos algunos casos en los que la sacudida es simultánea con toda la cláusula, incluyendo el sujeto. Esta sintaxis varia- ble, relativa al alcance de la simultaneidad de la seña negativa no-manual con otras señas manuales, ha sido constatada también para otras lenguas de señas, como la neerlandesa (Pfau et al. , 2022). En las construcciones imperativas, la posición de la seña negativa manual (NO.PROH) es siempre al final de la cláusula. En las cláusulas declarativas, con algunos grupos de verbos espe- cíficos, registramos el uso de unas marcas negativas manuales que acom- pañan la seña no-manual básica (sacudida) y que se dejan analizar como morfemas ligados negativos (NEG 4 y NEG 5 ). Al igual que Zeshan (2013) consideramos que el tipo de derivación negativa reportado en diversas 27 Aunque esta distinción no es obligatoria, ya que se puede usar la negación básica ‘sacudida de cabeza’ para la negación anafórica sin recurrir a ninguna seña manual.

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