Panorama de estudios actuales del español en América

m a r i o p o r t i l l a | 471 Préstamos nahuas en el español de Costa Rica Finalmente, otro aspecto determinante sobre el origen náhuatl clásico o nahuate centroamericano es la antigüedad de la datación del vo- cablo en los registros escritos. Lamentablemente, hay que reconocer que todavía es necesario contar con más estudios sobre el español colonial americano para tener un panorama más certero en este sentido. A esto hay que agregar que el náhuatl clásico está bastante mejor descrito y ates- tiguado mucho más tempranamente que el nahuate centroamericano y que, por supuesto, la presencia española en lo que hoy es México antecede bastante a la que se dio en Centroamérica. En el español del Noroeste de Costa Rica, que constituye una zona dialectal claramente divergente de la del Valle Central (Quesada Pacheco, 2009, pp. 488 y ss.), existe un número significativamente mayor de présta- mos de origen nahua que en el resto del país. Es muy probable que esto se deba a la relación más estrecha que esta región ha tenido con Nicaragua desde su conquista y poblamiento que a la influencia propiamente del propio sustrato de la población nahua que ocupó una pequeña parte de la actual provincia de Guanacaste, pues la gran mayoría de estos préstamos son compartidos por estos dos países. En el español del Noroeste se puede constatar la existencia de prés- tamos directos de origen nahuate centroamericano que contrastan con los que se utilizan tradicionalmente en el Valle Central. Por ejemplo, en la Zona Noroeste la palabra papalote significa ‘mariposa nocturna’, mientras que en el Valle Central esta se refiere a un ‘cometa de papel’. Con este último significado, esta voz se utiliza en México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Cuba y República Dominicana, según el Diccionario de americanismos (ASALE, 2010). Se trata de un uso metafórico a partir del sentido primario del vocablo ná- huatl clásico papapotl ‘mariposa’, el cual se registra en Cuba (en el CORDE, 1850) y en México (Ramos y Duarte, 1895) primeramente. En San José, se halla registrado como papelote (por una falsa etimología que relaciona esta palabra con papel ) en 1854 (Quesada Pacheco, 1995) y como papalote en Gagini (1892). Por otro lado, en la Zona Noroeste de Costa Rica y en Nicaragua, tradicionalmente el término papalote ha sido usado con el

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