Panorama de estudios actuales del español en América

C a r m e n M a r t í n C u a d r a d o | 448 Los indigenismos en el español de Nicaragua del siglo xix. El caso de Palabras y modismos de la lengua castellana según se habla en Nicaragua (1874) de Hermann Berendt corriente normativa y sanciona todos los aspectos puramente dialectales, aunque se mantiene respetuoso con las lenguas indígenas, en concreto con el náhuatl: «rica y armoniosa como la griega» (Arellano, 1992, p. 17). El propio autor era consciente del mestizaje lingüístico de Centroamérica: Cuando la conquista, encontraron los españoles habitada a Centroamérica por varias naciones aborígenes entre los que sobrepujaban los quichés y cachiqueles en Guatemala, lencas en Honduras, nahuales o mejicanos en El Salvador y Nicaragua, donde también figuraban por su idioma sonoro los mangues. Todas estas lenguas afectaron con su acento a la española al naturalizarse, recibiendo al mismo tiempo un caudal de voces y después de provincialismos varios (de la Rocha, cit. por Arellano, 1992, p. 88). Aun así, insiste en la educación lingüística con el objetivo de conseguir una unificación con tendencia hacia el español normativo. […] Sino en observar las reglas de la gramática, consultar el diccionario y procurar aproximarse al acento sonoro, marcado abierto rotundo y claro de los castellanos, destruyendo los arcaísmos, resabios y todos los pro- vincialismos que tengan equivalente en español […] (de la Rocha, cit. por Arellano, 1992, p. 18). Esta ideología purista fue seguida por Francisco Ulloa, quien presta atención a la zona de Costa Rica y publica Elementos de gramática de la lengua castellana, escritos para la enseñanza de la juventud de Costa Rica (1872), en la que denomina barbarismo a todas aquellas voces que se sa- len de lo estrictamente normativo (Quesada Pacheco, 2008, p. 152). Por su parte, Mariano Barreto publicó en 1893 Vicios de nuestro lenguaje y, con la finalidad principal de detener la corrupción que atentaba a la lengua castellana, sanciona como vicios términos de carácter popular (Arellano, 1992, p. 22). Por último, puede citarse el trabajo de Batres Jáuregui (1892), Vicios del lenguaje y provincialismos de Guatemala , ejemplo guatemalte- co de la misma corriente.

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