Panorama de estudios actuales del español en América

a u r o r a c a m a c h o b a r r e i r o | 384 Acerca de la cuestión del nombre propio en Cuba: dimensiones lingüística y jurídica nombre de persona en Cuba, especialmente a partir 1959 con el triunfo de la Revolución cubana, hecho transformador de la realidad social, cultural, lingüística y en otros órdenes. Esto se debe, fundamentalmente, a la im- posibilidad de acceder a las fuentes estadísticas y a la carencia de estudios sistemáticos acerca del fenómeno, particularmente a fines del siglo xx y a inicios del xxi. En la segunda década de esta centuria, como se ampliará más adelante, se vislumbra un cambio en estas dos direcciones. En un primer acercamiento al fenómeno del nombre propio en Cuba (Camacho Barreiro, 2003) se exploraron algunos de los mecanis- mos denominativos y, en alguna medida, se trató de contrastarlos con la información que sobre el abordaje del tema en el ámbito hispánico se pudo allegar. En sentido general, se podía establecer una clara dicotomía entre la tendencia a seguir la tradición en materia onomástica, por un lado—entiéndase la influencia española fundamentalmente—y, por otro lado, la tendencia a imponer la novedad. En otra aproximación al fenómeno (Camacho Barreiro, 2015) se confirma que se mantienen dos tendencias, una tradicional y otra inno- vadora. En numerosos contextos, a través de las entrevistas realizadas y como resultado de la observación participante, se comprobó que la origi- nalidad o novedad seguida a ultranza en la onomástica nacional supera los intentos descriptivos y analíticos de los especialistas. La carencia de infor- mación sobre el significado de los antropónimos y la escasa orientación por parte de las autoridades de las entidades civiles encargadas de fijar el nombre de las personas, que deben estar en condiciones de hacer notar las peculiaridades gráfico-fonológicas de las invenciones antroponímicas o de los problemas derivados de la difícil identificación del sexo de una persona por un nombre no transparente, o la selección arbitraria de un nombre, son elementos que complejizan enormemente el panorama de la antroponimia cubana. Las investigaciones arrojan que la recurrencia a los nombres de la tradición se mantiene. Tendencias como las de emplear nombres hispá- nicos, de flores, de lugares —países y capitales—, nombres inspirados en

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