Panorama de estudios actuales del español en América

a u r o r a c a m a c h o b a r r e i r o | 382 Acerca de la cuestión del nombre propio en Cuba: dimensiones lingüística y jurídica acerca de la motivación onomástica constituye uno de los aspectos más interesantes y urgentes. 1. Dimensión lingüística La onomástica en general, y más específicamente la antroponimia o es- tudio de los nombres propios de persona —junto a la toponimia, que se refiere a los nombres de lugar—, constituye una rama de la lexicología que se ocupa de los nombres de persona, sus orígenes y significados; y para ello, se vale de métodos de investigación lingüística, así como también históricos y antropológicos. El empleo de nombres tradicionales tomados de los referentes cul- turales en cada época o la creación de nuevos nombres a partir de las más disímiles motivaciones son un reflejo fiel de las transformaciones que experimenta una sociedad. La pervivencia de cánones antroponímicos o su ruptura definitiva son actos que trascienden la común elección de un nombre. El nombre de cada persona solía escogerse para trasmitir ciertas ca- racterísticas o ciertos poderes implicados. Cada nombre tenía un significa- do especial que con el uso y la evolución del lenguaje se ha ido perdiendo y son muchas las personas que no conocen el significado de sus nombres. Habría que plantearse, además, que quizá nunca hayan pensado en esto o reconocer que no cuentan con la información que pueden aportar re- pertorios como El significado de los nombres (1991) de Rocío Díaz Donate, el Diccionario de nombres propios (2002) de Roberto Faure, el Diccionario de los Nombres de persona (2006) de Jordi Bas o la recopilación y estudio Nombres de persona en español (2018) de Lidia Becker, entre otros de muy disímiles hondura, perspectiva y carácter.

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