Panorama de estudios actuales del español en América

c a p í t u l o 8 | 225 Panorama de estudios actuales del español en América adecuadas y puede adoptarlas como propias; y iv) organizar y cohesionar el discurso. Como lo plantea el autor, la comprensión del discurso desde su estructura y función requiere de la evaluación dado que funciona como eje cohesivo en el entramado de la historia y, a su vez, manifiesta la propia expresión del hablante y su necesidad de establecer conexiones sociocul- turales con su interlocutor. En este sentido, Romano (2014) explica que una narración sin eva- luación contiene el significado referencial necesario para comprender los hechos que se narran, pero no la información que explica por qué quien narra ha decido contar una historia en particular, por qué los hechos se consideran importantes y, por tanto, por qué vale la pena ponerla a dispo- sición de un interlocutor; así mismo, la evaluación invita al oyente a com- partir el conjunto de valores y actitudes que se revelan en la narración. De acuerdo conWennerstrom (2001b), la evaluación constituye una inter- pretación de los sucesos por parte del hablante, al igual que de su propia participación en ellos. Se trata de la expresión de su posición en el mundo, así como del establecimiento de sus presupuestos ideológicos. El concepto de evaluación está íntimamente ligado a la noción de ideología, en la medida en que se trata de un conjunto de valores que de- termina lo verdadero, lo falso; lo real o irreal; lo apropiado e inapropiado (Bolívar, 2018; Hunston y Thompson, 2000; Van Dijk, 1998). De modo que la evaluación incide en las relaciones entre los hablantes en la medida en que pueden generar afiliación o distanciamiento con respecto a lo dicho. Desde la perspectiva lingüística, se han determinado distintas unidades que permiten reconocer la evaluación en un texto, ya sea oral o escrito. Se trata del léxico y la gramática, pues poco se ha considerado el nivel supra- segmental, que es el interés de este trabajo. Con respecto al léxico, la evaluación ha sido claramente identifica- da en palabras con contenido valorativo como bueno , terrible , feliz , éxito , entre otros. No obstante, la evaluación puede recaer en palabras cuyo contenido evaluativo no es tan evidente (Hunston y Thompson, 2000). En palabras como trabajador , estudiante , profesor , para referirse a una per- sona puede recuperarse una evaluación en sentido positivo con el objetivo

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