Panorama de estudios actuales del español en América

e v a p a t r i c i a v e l á s q u e z u p e g u i | 224 Entonación y evaluación en las narraciones de experiencias personales de hablantes de la Ciudad de México para comunicar a su interlocutor la relevancia de su historia, es decir, para certificar que su selección fue adecuada. En este estudio se parte de la noción de narración de experien- cias personales desde el enfoque sociolingüístico que proponen Labov y Waletzky (1997); estos autores entienden la narración como una secuencia de cláusulas que contiene al menos una juntura temporal. Se trata de un discurso que involucra una ruptura de cotidianidad y una secuencia tem- poral, desarrollados a través del evento narrado (Rico y Velásquez-Upegui, 2020). Los autores determinan una serie de elementos estructurales que caracterizan los relatos; se trata del resumen, que expone el contenido del relato; la orientación, que presenta los actores, el lugar y el tiempo en el que se desarrolla la historia; la acción complicante, que corresponde con el clímax o grado máximo de tensión; la resolución, que muestra el des- enlace de la acción complicante; la evaluación, que revela la justificación de quien narra frente al hecho de narrar la historia; y la coda, que señala el final de la narración y funciona como una transición entre el cierre y la situación de comunicación. La evaluación se entiende como la expresión de la actitud, punto de vista, sentimiento o valoración de los hablantes con respecto a la realidad referida y formalizada en términos lingüísticos (Hunston y Thompson, 2000). En este sentido, relaciona tanto la posición del hablante en cuanto a su forma particular de considerar lo referido, y las proposiciones que expresan su punto de vista que, además, cumplen una función apelativa hacia el interlocutor (Renkema, 1999). Por tanto, la evaluación refleja el sistema de valores del hablante y de la comunidad a la que pertenece y, además, vincula a la persona que narra con el interlocutor con quien com- parte este sistema de creencias. En un sentido amplio del concepto de evaluación, Partington (2015) considera que las funciones de la evaluación son i) expresar la opinión del interlocutor y, por tanto, reflejar el sistema de valores individuales y comunitarios; ii) construir y mantener la relaciones entre los interlocuto- res negociando aspectos ideológicos durante el transcurso de la interac- ción; iii) persuadir al interlocutor de que las valoraciones expresadas son

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=