Panorama de estudios actuales del español en América

c a p í t u l o 3 8 | 1022 Panorama de estudios actuales del español en América un estudio apasionado de lo que llama «mulatez», que acompaña una an- tología—titulada «crestomatía»—de poesía que mestiza el castellano y el elemento afro. Una antología, nótese, que no solo incluye autores cubanos o antillanos, sino también rioplatenses, mexicanos e, incluso, españoles. Así, por ejemplo, García Lorca, que había escrito un son dedicado al propio Ortiz durante su estadía en Cuba que integra el volumen póstumo Poeta en Nueva York , forma parte con justicia de la antología, que encuentra así una deriva afro en el continuum de lo hispano. Ya en 1930, es decir, el mismo año de su publicación, Ortiz se detiene en lo que puede considerarse como el momento más logrado del mestizaje hispano afrocubano: los Motivos de son , de Nicolás Guillén. En Epifanía de la mulatez , Ortiz señala el hiato que horada la ex- presión afrocubana, que no es tanto la búsqueda de una expresión que puede adecuarse al canon, a la norma, a los principios de una literatura institucionalmente constituida como hispánica. Esa expresión no es ob- jeto en rigor de una lectura estilística como la que practica Alonso, sino de una lectura que repone el componente oral, el componente corporal, el componente somático. Si hay estilo, en todo caso, es más cercano al estilo oral del jesuita francés Marcel Jousse, que retoman en América el mexica- no Alfonso Reyes o el jesuita argentino Leonardo Castellani (Bentivegna, 2013), que tanta influencia tendrá en autores atentos a los ritmos orales del castellano argentino como Haroldo Conti o Rodolfo Walsh. A conti- nuación se cita un brevísimo fragmento de Ortiz referido a la poesía afro- cubana que sintetiza los límites que observa en la estilística: Casi como la grafía del vocablo castellano es incapaz de traducir la realidad fonética de la palabra afrocubana, también la clásica grafía poética espa- ñola era insuficiente para expresar el verso, la estrofa, el ritmo, la sonori- dad, la plasticidad de la inspiración mulata en la libérrima espontaneidad que esta exigía (Ortiz, 2015, p. 116). Fernando Ortiz, más aún que Raimundo Lida o Alfonso Reyes, marca de este modo un afuera de la estilística, un afuera de la tradición escrita que

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