Lenguas adicionales en la educación superior chilena. Claves para un ecosistema académico local y global
UNIVERSIDAD DE CHILE » POLICY PAPER NÚM. 4 LENGUAS ADICIONALES EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR CHILENA 30 tarias (cursos extracurriculares optativos, esfuerzos individuales de autoaprendizaje, etcétera) y su uso se concentra en ciertas áreas (por ejemplo, ciencias naturales, ingeniería y negocios, más que en huma- nidades o artes). Una política lingüística integral debería abordar estas brechas fortaleciendo la formación en inglés de estudiantes y docentes de manera equitativa, para que no dependa solo de iniciativas persona- les, de la disponibilidad y calidad en la oferta de idiomas de una facultad específica o de los programas de aprendizaje de inglés ofrecidos por la Unidad de Perfeccionamiento Docente del Departamento de Pregrado, los que no tienen una orientación específicamente académica. Otras lenguas y diversidad lingüística en el aula Aunque el español y el inglés son dominantes, el paisaje lingüístico de la educación superior chilena incluye otras lenguas que desempeñan roles específicos y revelan oportunidades desatendidas. En la encuesta reali- zada por el equipo a la comunidad estudiantil de pregrado de la Univer- sidad de Chile, se consultó sobre las tres lenguas que más les interesaba aprender. Los resultados indican una gran diversidad, como se puede observar en el gráfico 4 . Si bien el inglés es la lengua que suscita mayor interés entre los estu- diantes de pregrado, el italiano, el portugués y la lengua de señas chilena aparecen como las más atractivas para la comunidad. Esta última es fundamental para la inclusión de estudiantes sordos e hipoacúsicos, así como para sensibilizar a futuros profesionales de áreas como la salud, la educación o el trabajo social sobre la atención de personas con disca- pacidad auditiva. Sin embargo, solo algunas universidades —como la Universidad Austral de Chile, la Universidad de Santiago de Chile y la Pontificia Universidad Católica de Chile— ofrecen cursos de lengua de señas chilena o cuentan con intérpretes en el aula. La Universidad de Chile aún no ha incorporado esta formación, a pesar de que, en nuestra encuesta, alrededor del 45% del estudiantado mostró interés alto en aprender lengua de señas, y académicos de carreras de la salud enfati- zaron que «no se puede no saber lengua de señas» si se va a trabajar con población sorda.
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