Participación de personas con discapacidad en la educación sexual y afectiva integral (ESAI)

61 PARTICIPACIÓN DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD EN LA ESAI Un elemento central de este enfoque, que considera la autonomía progresiva y distintas historias familiares, es el reconocimiento de las personas con discapacidad como sujetos plenos de derechos sexuales y derechos repro- ductivos, capaces de tomar decisiones, expresar deseos, establecer vínculos y construir proyectos de vida. Esto exige abandonar miradas tutelares o sobreprotectoras, que histórica- mente han restringido la información, la experiencia y la intimidad, y reem- plazarlas por modelos basados en apoyos, accesibilidad y consentimiento informado. La evidencia internacional demuestra que los programas de edu- cación sexual que incorporan autonomía, género y derechos no sólo mejoran el manejo de conocimientos, sino que fortalecen el bienestar, la prevención de violencias y las relaciones más equitativas. En este proceso, las familias emergen como actores clave, no en un rol de control o sustitución de decisiones, sino como facilitadoras del desarrollo de la autonomía y la autodeterminación, solicitando apoyo para colaborar con un proyecto de vida de sus familiares que les dé autonomía a largo plazo. Acompañar, dialogar y generar entornos de confianza resulta fundamental para que los aprendizajes adquiridos en la escuela o en el sistema de salud se traduzcan en experiencias significativas en la vida cotidiana. Sin embargo, este rol no debe recaer exclusivamente en las familias: requiere políticas públicas que las formen, apoyen y acompañen en sus labores de cuidado, avanzando hacia una corresponsabilidad real entre Estado, instituciones y comunidad. Asimismo, el énfasis en monitoreo y evaluación con enfoque de derechos permite avanzar, desde una lógica de cumplimiento formal, hacia una gestión pública orientada a resultados significativos. Medir participación efectiva, calidad de la accesibilidad, pertinencia cultural y desarrollo de habilidades socioemocionales ofrece información estratégica para la toma de decisiones, la asignación de recursos y la mejora continua. Incorporar la voz de las personas con discapacidad en estos procesos no sólo mejora la calidad de las políticas, sino que fortalece su legitimidad democrática. Finalmente, avanzar en una Educación Sexual y Afectiva Integral inclusiva es una oportunidad concreta para alinear compromisos internacionales con transformaciones reales en la vida de las personas. La Convención sobre los

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