Desolación

74 Plantando el árbol Abramos la dulce tierra con amor, con mucho amor; es este un acto que encierra, de misterios, el mayor. Cantemos mientras el tallo toca el seno maternal. Bautismo de luz da un rayo al cono piramidal. Le entregaremos ahora a la buena Agua y a vos, noble Sol; a vos, señora Tierra y al buen Padre Dios. El Señor le hará tan bueno como un buen hombre o mejor: en la tempestad sereno, y en toda hora, amparador. Te dejo en pie. Ya eres mío, y te juro protección, contra el hacha, contra el frío y el insecto, y el turbión. A tu vida me consagro; descansarás en mi amor. ¿Qué haré que valga el milagro de tu fruto y de tu flor?

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