Desolación
73 Mientras ba ja la nieve Ha bajado la nieve, divina criatura, el valle a conocer. Ha bajado la nieve, esposa de la estrella. ¡Mirémosla caer! ¡Dulce! Llega sin ruido, como los suaves seres que recelan dañar. Así baja la luna y así bajan los sueños. ¡Mirémosla bajar! ¡Pura! Mira tu valle cómo lo está bordando de su ligero azahar. Tiene unos dulces dedos tan leves y sutiles que rozan sin rozar. ¡Bella! ¿No te parece que sea el don magnífico de un alto donador? Detrás de las estrellas su ancho peplo de seda desgaja sin rumor. Déjala que en la frente te diluya su pluma y te prenda su flor. ¡Quién sabe si no trae un mensaje a los hombres, de parte del Señor!
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