Desolación

184 Canciones de Solveig I La tierra es dulce cual humano labio, como era dulce cuando te tenía, y toda está ceñida de caminos... Eterno amor, te espero todavía. Miro correr las aguas de los años, miro pasar las aguas del destino. Antiguo amor, te espero todavía: la tierra está ceñida de caminos... Palpita aún el corazón que heriste: vive de ti como de un viejo vino. Hundo mis ojos en el horizonte: la tierra está ceñida de caminos… Si me muriera, Él que me vio en tus brazos, Dios que miró mi hora de alegría, me preguntara dónde te quedaste, me preguntara, ¡y qué respondería! Suena la azada en lo hondo de este valle donde rendida el corazón reclino. Antiguo amor, te espero todavía: la tierra está ceñida de caminos...

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