Desolación
173 En mis sienes la hojarasca exhala un perfume manso. Tal vez morir solo sea ir con asombro marchando entre un rumor de hojas secas y por un parque extasiado. Aunque va a llegar la noche, y estoy sola, y ha blanqueado el suelo un azahar de escarcha, para regresar no me alzo, ni hago lecho entre las hojas, ni acierto a dar, sollozando, un inmenso Padre Nuestro por mi inmenso desamparo.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=