Desolación

151 Coplas I A la azul llama del pino que acompaña mi destierro, busco esta noche tu rostro, palpo mi alma y no lo encuentro. ¿Cómo eras cuando sonreías? ¿Cómo eras cuando me amabas? ¿Cómo miraban tus ojos cuando aún tenían alma? ¡Si Dios quisiera volvérteme por un instante tan solo! ¡Si de mirarme tan pobre me devolviera tu rostro! II Para que tenga mi madre sobre su mesa un pan rubio, vendí mis días lo mismo que el labriego que abre el surco. Pero en las noches, cansada, al dormirme sonreía, porque bajabas al sueño hasta rozar mis mejillas.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=