Desolación
112 pero tal vez por su sueño pase un olor de retamas, ¡porque una pobre mujer tiene su cara con lágrimas! Iba sola y no temía; con hambre y sed no lloraba; desde que lo vi cruzar, mi Dios me vistió de llagas. Mi madre en su lecho reza por mí su oración confiada. ¡Pero yo tal vez por siempre tendré mi cara con lágrimas!
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=