Palabra Pública N°38 agosto - septiembre 2026 - Universidad de Chile
L os mercados financieros rara vez reaccionan a hechos puros; más bien reaccionan a lo que se cree que esos hechos significan. En la distancia entre el dato y su interpretación colectiva es don- de habitan los rumores. A veces, una filtración parcial de información, una señal ambigua o una expectativa infun- dada pueden mover capitales con la misma fuerza que un balance auditado, revestido de la autoridad de lo formal y, en apariencia, incuestionable. Porque lo que mueve a los mercados no es la información en sí, sino la convicción compartida sobre su importancia. Lasburbujasespeculativas sonel ejemplomásclarodeeste fenómeno, como la burbuja de las puntocom a fines de los años noventa o la crisis de las hipotecas subprime en 2008. Una lógica parecida opera en fraudes piramidales como el de los llamados “quesitos mágicos” en Chile a comienzos de los 2000, cuyo éxito dependió de una creencia compartida: la expectativa de que el negocio era rentable porque otros ya estaban obteniendo ganancias. Estos fenómenos no siem- pre nacen de un engaño deliberado, sino de un relato que se vuelve factibleparamuchas personas almismo tiempo: “esto va a seguir subiendo”, “todos están comprando”, “quien no entra ahora se queda fuera”. El rumor no necesita ser verdadero para ser eficaz; basta con que sea creíble y, sobre todo, contagioso. La misma lógi- ca opera, en sentido inverso, en las corridas bancarias, como la que afectó en 2004 al Banco BAC en Costa Rica: solo se requiere que un número suficiente de personas tema que un banco no podrá responder a sus obligaciones para que esa creencia, incluso si es infundada, genere el colapso que pretendía anticipar. El rumor crea así las condiciones mate- riales de su propio cumplimiento. En ese sentido, las redes sociales no inventaron este mecanismo ni sus efectos, pero lo acelerarondemanera radical. Lo que antes tomaba días en circular hoy se difunde en minutos, sin los filtros naturales que permitían decantar o verificar la información. La veloci- dad reemplaza a la verificación; y la viralidad, al criterio. Quienes trabajamos en alineamiento organizacional sabe- mos que este mecanismo narrativo no es solo un fenómeno de mercado, sino también una herramienta de gestión. Las organizaciones llevan décadas recurriendo a relatos, mitos y leyendas internas —algunos verdaderos, otros parcialmente construidos— para modelar comportamientos que los ma- nuales de procedimiento, por sí solos, nunca logran instalar. En la minería chilena, por ejemplo, la historia del incendio ocurrido en 1945 en la mina El Teniente, en Sewell, cerca de Rancagua, se repite de generación en generación no solo como un hecho histórico, sino como un mito fundacional de la cultura de seguridadminera del país. Esa tragedia, que dejó centenares de fallecidos, no se transmite como una anécdota neutra, sinocomounaadvertenciaviva, cargadadesentido.Su relato busca instalar en cada trabajador nuevo la convicción de que la seguridad no es un costo, sino una deuda histórica con quienes ya pagaron el precio de no tenerla. Se trata de un hecho verdaderousadodeliberadamente comodispositivode alineamiento: “¡Cuídate y cuidémonos entre todos!”. Pero también circulan otras historias que quizás nunca ocurrieron tal como se cuentan y que cumplen una función igualmente poderosa. Por ejemplo: un caso muy difundido en la cultura minera es el de un trabajador de una empresa contratista que, camino a la faena, adelanta con maniobras imprudentes a otra camioneta. Resulta que en ese vehículo viajaba un gerente de la mina. Este, al llegar, pregunta quién conducía de esa forma antes de la garita de acceso. Una vez que identifica la empresa a la que pertenece el conductor, cancela el contrato. El episodio se cuenta en el casino, de boca en boca, hasta convertirse en una referencia obligada para cualquier trabajador nuevo. Es probable que esta his- columna el poder de lo verosímil Losmercados y las organizaciones no se mueven solo por datos, normas y proce- dimientos, sino también por rumores, leyendas y relatos compartidos. Compren- der cómo operan permite distinguir cuándo alimentan el pánico y la especulación y cuándo pueden convertir normas abstrac- tas en conductas concretas y transformar la estrategia en una forma común de actuar. christian cancino Profesor de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile. Doctor en Economía y Negocios por la Universidad Autónoma de Madrid. 40
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