Palabra Pública N°38 agosto - septiembre 2026 - Universidad de Chile

EnChile, enmayode2024, sietealumnasdelSaintGeorge’s College de Vitacura, desde octavo básico hasta enseñanza media, descubrieron que un grupo de compañeros había utilizado inteligencia artificial para generar imágenes de ellas desnudas y viralizarlas en redes sociales. Los apode- rados presentaron un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago que fue acogido, mientras que la Fiscalía Oriente abrió una investigación de oficio. El he- cho fue considerado el primero de su tipo en el país y dejó en evidencia que ni el colegio ni el marco legal contaban con herramientas claras para responder: el uso de deep- fakes aún no está tipificado como delito específico. Pero esta tecnología es solo la expresión de un problema más amplio. Las funas, término con que se designa la de- nuncia pública de una persona a través de redes sociales, se han convertido en una práctica frecuente entre adoles- centes. Pueden ser funados por un comentario sacado de contexto, por una sospecha no confirmada o por una acu- sación que se viraliza antes de ser contrastada. Junto a las funas, operan prácticas que no tienen lamisma espectacularidad, pero que producen un daño igualmente fuerte: ladifusiónde capturasdepantallade conversaciones privadas, la creación de cuentas anónimas para hacer cir- cular acusaciones, la grabación y publicación de momentos comprometedores sin consentimiento, y la amplificación de rumores a través de la lógica algorítmica de platafor- mas como TikTok e Instagram, que premian el contenido emocional y conflictivo con mayor visibilidad. El costomental | La evidencia acumulada durante los úl- timos años muestra una correlación entre el acoso digital, del que los rumores son una de las formas más frecuentes, y una serie de problemas de salud mental entre adoles- centes. Un estudio de la Universidad del Desarrollo y la Universidad Adolfo Ibáñez, publicado en 2022 y elabo- rado con participantes de 15 a 29 años, encontró que la cibervictimización está relacionada con algunos síntomas depresivos: aislamiento, falta de apetito, cambios de sue- ño, baja en el rendimiento escolar o ausentismo. Pinto plantea que el impacto también se relaciona con “las características personales. Encontraremos adolescen- tes que tienen una mayor vulnerabilidad por su historia de vida, por experiencias adversas que han tenido en sus trayectorias de infancia y, por lo tanto, podría impactarles más seriamente este tipo de contenidos”. Aunque no todos los adolescentes son víctimas directas de una práctica hostil, muchos operan bajo la conciencia de que podrían llegar a serlo. “La amenaza anticipada pue- de tener efectos reales en la salud mental aunque no se materialice en un episodio concreto. Saber que una ima- gen, un comentario o un rumor podrían ser capturados, manipulados o viralizados puede producir hipervigilan- cia, ansiedad anticipatoria, autocensura, temor reputacional, vergüenza corporal, retraimiento social y disminución de la confianza en los pares”, advierte Jaque. La dimensión de género también es ineludible. Si bien los varones son víctimas de rumores y de ciberacoso, las muje- Marcus Brandt/DPA Picture-Alliance vía AFP 36

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=