Palabra Pública N°38 agosto - septiembre 2026 - Universidad de Chile

los rumores, Mauro Icardi y la China Suárez son el rumor constante. Se han corrido rumores de ti, de mí, de todos. No es rumor que la nuevamisa dominical son los domingos de deporte. No es rumor que los perros y los gatos son la nueva natalidad. No es rumor que en distintas partes del mundo se están perdiendo derechos. ¿Qué tenemos hoy en la cocina del rumor? En cada boca crece, se fricciona en los dientes, se ficciona en su onda expansiva; dicen que dijo . Se alimenta de ignoran- cia, incluso de desdén. Esto es una rumia del ru- mor, la cabeza no se detiene. El mar es un rumor constante en su quietud, zumbido de aguas hasta que se revuelven y la violencia de las olas golpea como chisme contra la orilla de alguien. Cuando el rumor se alimenta de subjetividad se convierte en chisme, que escala como bola de nieve. En oca- siones está relacionado con la venganza, alguien que quiere deslegitimar aotroporunantiguoonuevo rencor. Tengouna tía doctorada enhacer del rumor un chisme, así como que no quiere la cosa le clava un comentario al corazón del rumor del hijode unahermana o elmaridode una amiga, su lengua chasquea bífida al contacto del aire. El chisme es doméstico, se sienta en la mesa a tomar once, a comer. Al desayuno es poco atinado, mejor comenzar el día en silencio. El chisme implica una opinión, un juicio sobre la vida de alguien, aunque no se explicite sino en la manera de recibir esa información y luego de propagarse en un tono que trans- mite en su expresión sonora, en su acento, en su conjunción rítmica, una posición de afir- mación o negación. No hay neutralidad en el chisme. Tiene algo infeccioso, se transmite. El rumor es más general, ante- rior al chisme, puede tratar de muchas cosas, no solo de in- dividuos. No tiene jerarquías, no tiene edad, en todas las edades se difunden rumores. La infancia termina en parte cuando comenzamos a participar del rumor roedor; ruido del mundo, el que quizás también partió como un rumor, temblor de tierra, algo de Babel. En el principio fue el ru- mor, de dioses o de humanos, rumor de especies menos por lo que dice que por su manera de moverse, de ser fuer- za, potencia que, para bien o para mal, mueve los hilos del aire, runrún del mundo. Marcha conmemorativa en homenaje a las víctimas de la masacre nazi de las Fosas Ardeatinas de 1944, en Roma, Italia, en marzo de 2025. Crédito: Tommaso Stefanori/NurPhoto vía AFP RodrigoVarela / Getty Images vía AFP “¿Qué tenemos hoy en la cocina del rumor? En cada boca crece, se fricciona en los dientes, se ficciona en su onda expansiva; dicen que dijo . Se alimenta de ignorancia, incluso de desdén”. 17

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