Palabra Pública N°38 agosto - septiembre 2026 - Universidad de Chile
situada en 2019: nuestra época. En ella los replicantes, robots de aparien- cia indiscerniblemente humana, se infiltran en la sociedad y solo pueden ser identificados y neutralizados por agentes blade runner. Distinguir una fo- tografía de un nemotipo idéntico tiene solución: solo hay que adiestrar blade runners para la fotogra- fía, capaces de desenmascarar también esas amenazantes imá- genes replicantes. La abusiva atención que recibe hoy la IA es una cuestión de ten- denciamediática ante el tsunami de imágenes sin referente que nos están invadiendo por todos lados y la alarma que originan. El de- sarrollo de las tecnologías deepfake ha abierto la caja de Pandora de la iconosfera para generar millones de aparentes retratos hiperrealistas que no son reales. Confiábamos en ver para creer. Pero ¿qué ocurre cuando lo que vemos no existe? Cuando lo que ve- mos ya no es lo que vemos, sino una construcción, una invención; o peor, una alucinación. Sin que apenas lo apercibamos, nuestra percepción de la realidad cambia a un ritmo mucho más rápido que el propio cambio de la realidad misma. Podemoshoyculpardeesedesajuste a la IA, pero lo cierto es que estos ex- traordinarios sistemas generativos de imágenes se inscriben en el recorrido de las diferentes tecnologías de visión, tan bien explicadas por Jonathan Crary en su libro Las técnicas del observa- dor: visión y modernidad en el siglo XIX (2007). También la cámara modeló nuestra percepción del mundo. De una forma genérica, las sucesivas tecnolo- gías de visión lo han venido haciendo. El trasfondo del desconcierto actual es latransicióndeunrealismobasadoenla óptica a un realismo basado en la com- putación. Del realismo griego, la perspectiva del Renacimiento y demás sistemas de formateo de la mirada, estamos pasan- do de golpe a la suma de todos estos regímenes de visión com- pactados en unos automatismos informáticos de representación, que podemos aplicar a voluntad. Con unas pocas instrucciones, un prompt , el ordenador nos escupe dócil- mente las imágenes que le solicitamos. Pero si la ciencia-ficción nos alcan- za, ¿en qué agujero se ha escondido el futuro?, se pregunta el historiador Philipp Blom. Nos ha pillado la re- volución y los fotógrafos hemos de decidir en qué lado de la historia nos OYM #2: Alex DeLarge / Angiospermes gracilis, 2024 , de la serie Orquídeas y Macarras, de Joan Fontcuberta. “En el futuro incierto proyectado por la IA, ¿reducirá la fotografía su función como testimonio histórico al papel que juegan por ejemplo La rendición de Breda y el Guernica, o habrá algo más?”. 11
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=