Palabra Pública N°37 abril - mayo 2026 - Universidad de Chile

ordenpara elmundo, creoque eseotroordenya está aquí, no en el futuro. No es algo que haya que inventar, está en cómo nos relacionamos por debajo de estas estructuras colonia- les, capitalistas, que nos han sido entregadas desde el Norte [Global]. Una de ellas es la idea de la historia lineal, unívoca, que se nos ha enseñado como manera de narrar. Me parece que es vital buscar no solootros temas, sino cuestionar cómo los narramos y buscar narrativas no lineales que no esténba- sadas en la ideadel progreso, del progresodel personaje ydel conflicto. Vampyr trabaja con eso, con estas criaturas que de algunamanera son desobedientes a las categorías que le son dadas. Y es unpoco de lo que habla [el sociólogo francés Bru- no] Latour cuando dice que nunca hemos sido modernos. Hay como una experiencia del día a día en estos territorios que no responden a esas categoríasmodernas que se nos im- pusieron con sangre y violencia. Y también hay un grado en el que no se nos impusieron, en el que otros órdenes resistie- ron subterráneamente. En Los huesos aparece esta idea del recuerdo y los fantasmas como un lugar donde efectivamen- te se apilan todos los tiempos como residuos del pasado que están en el presente y también en el futuro. En ese sentido, el trabajo actoral de Marcela Salinas en Los huesos es crucial para dar cuerpo y voz a todas esas voces, tal como pasaba en Estado vegetal , que era un unipersonal. —Sí, resultó ser una obra más hermana de Estado vegetal de lo que yo pensaba. Marcela es una actriz excepcional, no solo por su calidad como intérprete, sino también por- que tiene la capacidad de habitar procesos creativos que requieren entenderse a sí misma como una médium, como alguien que está entre medio de llamados. Su rol como médium tiene que ver con desarticular este concepto de que cuando hacemos algo es solo una fuerza la que tiene la agencia y la que guía; tiene que ver con pensar que somos una red de fuerzas y agencias donde todas están empujan- do al mismo tiempo y se producen resultados inesperados. Cuando pensamos en cómo construir otro futuro, creo que la única manera es no diseñar un futuro diferente, sino tra- bajar en este tipo de enjambre donde entre muchas partes se crea algo inesperado, y lo inesperado solo puede surgir cuando uno derrumba la idea de una agencia lineal. ¿Crees que el teatro tiene una responsabilidad ética o política de reflexionar hacia dónde va el mundo que hemos construido? ¿Sigue siendo el teatro un lugar de resistencia y de imaginación del futuro? —El teatro es una práctica que excede incluso a los hu- manos, es un quehacer de las fuerzas vitales, en función de su propia autorreflexividad. Entonces, me siento como parte de un procedimiento que es más grande que yo. Para mí, una obra llama a la otra, siempre hay algo que queda sin resolver, que surge como una nueva pregunta, como si fuera un trabajo de ciencia, de preguntas superserias sobre el mundo en que vivimos, sobre cómo opera y cómo podría operar con los recursos del teatro, que son hermosos, muy agudos y se tienen que llevar a cabo con mucha disciplina. Sé que tengo un lugar muy privilegiado hoy porque puedo hacer teatro, puedo encontrar la manera de financiarlo. Financio un poco lo chileno con lo que hago en Europa, y ese es un sistema que he ido encontrando. El teatro es una práctica continua, y es mi manera de estar en el mundo, es como una especie de procesadora externa que uso para poder estar aquí. Y también es una trinchera humana, un lugar donde están las personas con las que sé que nos vamos a cuidar, yme imagino que para el público el teatro también es un lugar seguro, de los pocos que van quedando en un tiempo de incrementación feroz de la violencia. La actrizMarcela Salinas en una de las escenas de Los huesos , estrenada enmarzo enMatucana 100. Crédito: Franco Barrios. 42

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