Palabra Pública N°37 abril - mayo 2026 - Universidad de Chile
“V ivimos la idea de un futuro mucho más inestable del que teníamos hace un par de años. Los que nacieron en mi época, después del regreso a la democracia, tenían la esperanza de que el país se construiría de mejor manera, de que las oportunidades realmente iban a ser para todos. Y ese discurso se ha ido destruyendo. Lo vemos no solo con el nuevo gobierno, sino con tanta gente que votó por él por la promesa de seguridad, que como toda promesa de ultraderecha nunca se va a cumplir. Y esta quema de de- rechos sociales, de un futuro igual para todos, es triste. Es decepcionante vivir enunpaís donde lamayoría de la gente cree que solo por levantarse más temprano va a conseguir las cosas, donde avanzar implica pasar por encima de los demás. No me gusta ese futuro, en que cada uno se salva por sí solo. Lo veo en mi propia historia, vengo de la clase trabajadora y hoy estoy haciendo lo que me gusta, pero lo logré porque tuve acceso a la educación, que me permitió conocer muchas cosas, porque el arte también es solo para unos pocos. Todas esas oportunidades son resultado de po- líticas públicas. Y esta apuesta por el individualismo, que vemos reflejada en las votaciones, en nuestro gobierno y en quienes lo apoyan, me parece frustrante. Es desesperanza- dor, pero al mismo tiempo tenemos que tener la valentía de no pensar que hay dos bandos. Agradezcomucho a la gente que se rebela, a los estudiantes que siguen yendo a las mar- chas. Eso realmente me da esperanza de que este mundo hasta ahora decepcionante puede cambiar. Una obra por sí sola es muy poco lo que puede contribuir, pero creo que pe- lículas como La misteriosa mirada del flamenco y otras obras que luchan y creen en la igualdad, en la comunidad, en la familia no elegida, arman un discurso colectivo que dice: seguimos acá, queriendo querernos, queriendo buscar un lugar en el mundo, no todos pensamos en enriquecernos y perjudicar al otro. Ese discurso que construimos juntos en el arte no tiene que ser a través de un cine panfletario, sino de uno que entregue la idea del amor, de lo básico del ser humano. Hay muchas películas y obras de arte que están apuntando hacia ese lugar”. “E studio los estados exóticos de la mate- ria; en particular, los superconductores no convencionales. Un superconductor es un material en el cual la corriente pue- de fluir sin pérdida de energía. El ditelururo de uranio, por ejemplo, exhibe superconductividad frente a campos magnéticos muy altos. Lo que se busca entender es el me- canismo de esta superconductividad exótica. El hecho de que la corriente fluya sin perder energía es lo que puede llevar a que en el futuro tengamos energía eléctrica a bajo costo. Si llevamos este material a las condiciones necesa- rias para que sea superconductor, es decir, a la temperatura correcta, la corriente fluye infinitamente. La persona que logre encontrar unmaterial que sea superconductor a tem- peratura ambiente se llevará el Nobel de Física. En este tipo de superconductividad pueden aparecer cuasipartículas muy interesantes, como los fermiones de Majorana, que tienen un alto potencial para el desarrollo de la computa- ción cuántica. Toda la fenomenología exótica que se está investigando en el área de materia condensada va a tener un alto impacto en el desarrollo del futuro y mejorará la vida de las personas. El desarrollo tecnológico en los si- guientes 50 años va a ser gracias a lamecánica cuántica. En eso, el pasado cumple un papel gigantesco. En 1911, el físico neerlandés Kamerlingh Onnes descubrió la superconduc- tividad por accidente: cuando estudiaba la resistencia del mercurio, se dio cuenta que, a bajas temperatura, se iba a cero. Al principio pensó que algo estaba mal, pero luego descubrió que está propiedad era compartida con otros materiales. Recién en los años 50, la ciencia comprendió a que se debía este comportamiento gracias a la teoría de la superconductividad de Bardeen, Cooper y Schrieffer. Teo- ría y experimento siempre van de la mano. En estos días, en que esta área de la física se ha vuelto supercompetitiva por el hambre de encontrar un estado superconductor a alta temperatura o probar la existencia de los líquidos de espín cuántico, es cuando más se necesita de la ética. En el fondo, hay que preguntarse para qué hacer ciencia. ¿Para coleccionar una lista de trofeos o porque de verdad se busca aportar al conocimiento de un país, al desarrollo de nuevas generaciones? Hay que tener ese incentivo ingenuo de la curiosidad por entender el origen de nuevos fenómenos, más allá de números y papers publicados”. diego céspedes (Santiago, 1995), cineas- ta, director de de la pelí- cula Lamisteriosamirada del flamenco , ganadora del Grand Prix en la sección UnCertainRegard del Fes- tival de Cannes 2025 valeska zambra (La Serena, 1994), física y candidata a doctora del Institute of Science and Technology de Austria. En 2019 fue reconocida con el premio Joven Chilena del Año por la Fundación Natida 24
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