Palabra Pública N°36 noviembre - diciembre 2025 - Universidad de Chile

palabra crítica T u mamá es la lluvia es el segundo libro de Belén Fer- nández Llanos, cuyo debut, Ella estuvo entre nosotros (2019), tuvo una excelente acogida crítica. El suyo es un esperado retorno literario, en el que tiene la buena intui- ción de salir de lo autoficcional hacia una novela, probando así su capacidad para imaginar mundos. Es una buena decisión porque se atreve a mostrar un texto de estructura más compleja, en que la creación de puntos de vista ocupa un lugar importante. La autora decide escribir sobre la apropiación ilegítima de niñas y niños desde los años de la dictadura hasta casos muy recientes, que suelen tener como víc- timas a familias y sobre todo a madres de pocos recursos, engañadas por todo un sistema: funcionarios hospitala- rios, asistentes sociales y otras figuras que en vez de proteger el vínculo ma- terno-filial, oculta y vende a los hijos, decidiendo quién tiene la capacidad o el poder de criar a un niño o niña. Fernández Llanos utiliza informa- ción sobre estos casos, intercalando, con nombres figurados, algunos re- latos testimoniales sobre criaturas arrebatadas. Crea así la profundidad suficiente para leer un relato en el bor- de del melodrama que, sin embargo, no lo es, porque evita caer en lugares comunes. En efecto, las historias de Marina y Melina —una mujer que de- cide a toda costa ser madre y una hija que crece engañada pero siente desde pequeña que hay gato encerrado en su familia—, nos permiten recorrer ex- periencias complejas; estos personajes son lo suficientemente humanos como para pulsar en el lector una reflexión sobre la ambigüedad ética y política que pueden revestir estos casos. La primera parte de la novela invita a leer sin parar. Seguimos aquí a Ma- rina en el momento en que comete el delito de secuestro. Para ocultar su robo escapa de la capital, sin un traba- jo o una casa, con una niña en brazos y unos pocos billetes. Por debajo del gran tema explícito de este libro —la apropiación— está la cuestión de la fuga; la posibilidad de empezar de cero en un lugar —“Pueblo de pie- dra”—donde nadie te conoce y puedes llegar con una criatura en brazos e in- ventarle una historia. Este artilugio es un fuerte gancho literario. El talento de la autora radica en su habilidad para construir este punto de vista, el de la apropiadora. Fuera de algunas pequeñas inconsistencias del registro realista (¿quién huye a una pensión desconocida en el sur del país llevando un camión de mudanza con una cama?), la narración en tercera persona, focalizada en el personaje de Marina, una asistente social soltera y de clase media trabajadora que sufre porque no logra conseguir que le den un niño o niña en adopción legal, per- mite explorar horizontes sociales más intrincados que el de la apropiación por sí sola. Marina no es totalmente una villana, tampoco una heroína, y es ese lugar opaco, difícil, el que ex- plora Fernández Llanos, procurando no caer en obviedades, remontando las inseguridades y anhelos de una mujer dañada por su propia experien- cia infantil. Sin cerrar la narración en explicaciones psicologistas, pero sugi- riendo algunas, la autora nos muestra también a Rosa, madre de Marina y abuela adoptiva de Melina, cómplice del robo y protagonista de una histo- ria desgraciada como amante de un patrón de fundo que nunca asumió su paternidad. La apropiación, en la generación siguiente, de la pequeña Melina, es un capítulo más en un dra- ma chilenodehijos sinpadres y padres sinhijos que se repiteuna yotra vez. La obsesión deMarina pareciera hincarse en este pasado de niña semiabandona- da por su padre, sobreexigida por una madre que la obligó a ser perfecta. Ma- rina “podía con todo: criar, trabajar, llevar las labores domésticas, ascender y darle a Melina todo lo que merecía, todo lo que ella no tuvo”. Aquí se hace presente en su dimensiónmás doloro- sa no solo el drama del abandono en Chile, sino también nuestras fatales articulaciones de clase; la cuestión del ascenso social, con todas las heridas y libro lorena amaro Crítica literaria y profesora del Instituto de Estética de la Universidad Católica de Chile. Tu mamá es la lluvia, de Belén Fernández Llanos La bomba de la verdad 54

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