Palabra Pública N°25 2022 - Universidad de Chile

L as palabras han sido importantes desde el primer día en el conflicto militar en Ucrania. El presiden- te Putin lo tuvo claro y así lo demostró en su dis- curso del 24 de febrero pasado, cuando le anunció al mundo el inicio de una “operación especial” de su ejército en el país vecino. No era una invasión, no era una guerra, advirtió, a pesar de las imágenes de tanques, soldados, heridos y muertos que aparecieron ante nues- tros ojos al día siguiente. No fueron las únicas palabras escogidas con pinzas. Las referencias a “salvar Rusia”, al supuesto “extremismo nazi” de los ucranianos y al imperativo “moral” de los rusos de intervenir en sus tierras respondían a una cuidada retórica que Putin ha mantenido durante los últimos años. El artí- culo De la unidad histórica de rusos y ucranianos , publicado en la página web oficial de la presidencia en 2021, fue sin duda un preámbulo de lo que sucedería: en el texto, el pre- sidente argumentaba que rusos y ucranianos son un mismo pueblo con una historia indisoluble, cuestionaba el derecho de Ucrania a ser un país soberano y aseguraba que la repú- blica ucraniana actual ocupa tierras históricamente rusas. Un discurso según el que la hegemonía rusa en la zona sería incontestable, y que hoy tiene ecos del viejo, aunque vigen- te, colonialismo de las grandes potencias. RUSIA Y UCRANIA: UNA GUERRA (TAMBIÉN) RETÓRICA Para Olivia Durand, doctora en Historia Global e Im- perial de la Universidad de Oxford, asociada postdoctoral de la misma universidad y de la Freie Universität de Berlin, e investigadora del Instituto de Justicia Histórica y Recon- ciliación de La Haya, el choque entre narrativas es una de las principales características de este conflicto militar. Se- gún la investigadora, especializada en estudios de diáspo- ra y colonialismo en el Imperio ruso y Estados Unidos, se trata de una estrategia fomentada por el gobierno ruso y recogida por la prensa a nivel mundial: “Ha habido cierto descuido en el lenguaje utilizado, especialmente referido a los habitantes rusohablantes de Ucrania. Eso ha contribui- do a desdibujar las diferencias entre los dos países”, explica. Se ha hablado mucho sobre las características comu- nes entre Rusia y Ucrania, entre ellas, un pasado his- tórico y, en algunas partes, el idioma. Sin embargo, se tiende a pasar por alto las diferencias. ¿Cuántas de estas similitudes son reales y cuáles son los factores que unen o separan a ambos países en relación al conflicto? —Las diferencias entre Ucrania y Rusia son claras: son países distintos, estados distintos, uno más grande que el otro en términos geográficos. Ambos son repúblicas, aun- que Ucrania tiene un sentido más profundo de la demo- A la ofensiva militar que ha dejado miles de muertos, refugiados y ciudades arrasadas, se suma una contienda discursiva que el presidente ruso Vladimir Putin, desde hace años, ha librado para justificar sus invasiones. La vigencia de un pasado imperial, actitudes coloniales y las narrativas usadas por cada país son algunos de los elementos que han marcado el conflicto actual. Olivia Durand, especialista en estudios coloniales rusos de la Universidad de Oxford, ahonda en las historias que cada país ha tejido y que hoy se enfrentan tanto en los medios de comunicación como en el campo de batalla. POR SOFÍA BRINCK V. 12

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