Monumentos espectrales. Desajustes del audiovisual chileno con la historia y la memoria

241 Volver al pasado visible: historia y memoria en la medida en que la historia toma como objeto de estudio al pasado reciente, compuesto por hechos que dejaron profundas heridas en los protagonistas y en sus descendientes. La revisión y reescritura del pasado es, para Ricœur (2008), un tipo de «elaboración» ― concepto tomado del psicoanálisis ― que sirve para enfrentar procesos traumá- ticos al establecer nuevas cadenas de causalidad, nuevas in- terpretaciones y debates públicos. En ese sentido, se puede dar el caso de que la historiografía sea crítica de la memoria hegemónica y la combata para que pierda legitimidad, pre- cisamente con el objetivo de permitir una reelaboración. Hay que agregar que Ricœur frente al trauma señala que existen dos posibilidades: por un lado, el trabajo de ela- boración y de recuerdo; por el otro, la repetición. Frente a la pérdida habría también dos posibilidades: el trabajo de duelo (incorporación de la pérdida) que se contrapone a la melancolía (que conduce al odio, al autodesprecio, al re - sentimiento, etc.). Tanto la memoria colectiva como la his - toria, en la perspectiva de Ricœur, pueden contribuir con el trabajo de elaboración del trauma colectivo y del duelo. De esa manera, ayudan a romper la repetición patológica y la melancolía social, con sus vertientes como el odio, la negación, el resentimiento, el silenciamiento, etc. El trauma ha cobrado importancia a partir de un ca- mino que puede tener dos sentidos. Puede iniciarse de un duelo no resuelto por la sociedad, como acabamos de ver. Pero también es posible que parta del interés de las socie- dades por los sitios de la memoria, a los que Pierre Nora (1984) denomina sitios del trauma, debido a que permane - cen imbuidos de las marcas que ha dejado este 44 . 4 La idea de una conexión espacial con el trauma recuerda las nociones de rastro, vestigio, huella ― es decir, de una cierta continuidad indicial ― desa- rrolladas por pensadores como Georges Didi-Huberman (2017). Pero cabe recordar que la memoria también puede tener una dimensión inmaterial, así como el llamado «lugar de memoria».

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