Monumentos espectrales. Desajustes del audiovisual chileno con la historia y la memoria

16 Marcos Napolitano del cine como recurso visual y expresivo para representar el pasado. Estas obras se pautan por un examen del lugar de la subjetividad en la historia, llevando al límite la posibilidad de comprenderla como derrota individual y tragedia colec- tiva. El punto de vista es subjetivo, y el flujo narrativo no pretende explicar el todo mediante la descripción de la tra- ma o del espacio dramático. Los protagonistas no poseen plena conciencia del tiempo ni de sus designios, sino que simplemente los experimentan y, en algunos casos, encar- nan contranarrativas del orden dominante. La percepción de la injusticia no se transforma en potencia transforma- dora, aunque sea el motivo de las acciones dramáticas. Al padecer la historia, los dramas individuales revelan las es- tructuras del tiempo y del espacio en los que los sujetos intentan actuar. Son, por tanto, películas que actúan mu- cho más para intervenir y perturbar las memorias que para modificar la historia, en diálogo con un régimen de histori - cidad marcado por el presentismo y la crisis de las utopías ―sean nacionales, revolucionarias o civilizatorias. El libro Monumentos espectrales aborda o se aproxi- ma, en sus once capítulos, a los múltiples problemas y di- mensiones constitutivos de las relaciones entre audiovisual e historia, brevemente sintetizados en este texto. Un aspecto que merece destacarse es que el volumen no excluye la ex- periencia televisiva como formadora de nuevos públicos, evitando así la habitual descalificación de este soporte cuan - do se reflexiona sobre las figuraciones y representaciones del pasado en el ámbito audiovisual. En consecuencia, la perspectiva propuesta por los autores evita trazar fronteras rígidas entre soportes (cine o televisión), formas de discur - so sobre el pasado (memoria o historia), géneros narrativos (ficción o documental) o estilos (comerciales o de autor). Tampoco deja de enfrentar las convenciones que delimi- tan dichas fronteras, aunque lo hace sin convertirlas en el fundamento de una jerarquía rígida de las formas de repre-

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=