El legado de Humberto Maturana y Francisco Varela: Desarrollos, desafíos y aplicaciones de la teoría autopoiética en el siglo XXI

55 Capítulo 2 · Teleodinámica. Gabriel Donoso Umaña pero no trivial—, el organismo está “orientado” a su continuidad, no por- que posea un plan inmaterial o una finalidad inscrita desde fuera, sino por- que su organización concreta hace que muchas de sus dinámicas internas y comportamentales se alineen, de manera estadística, con ese resultado. Sin embargo, aquí conviene afinar el diagnóstico. Para García-Val- decasas (2021), los enfoques autopoiéticos y autonomistas permiten com- prender en aspectos no menores el fenómeno de la autoproducción, pero no articulan con suficiente detalle el paso desde morfodinámicas lejos del equilibrio —que, bajo conducción persistente y en ciertos regímenes, pue- den describirse como procesos tendentes a maximizar la tasa de producción de entropía (MEP) y, con ello, a consumir sus propias condiciones de borde— hacia una direccionalidad teleológica mínima. La teleodinámica de Deacon sitúa ese paso en el acoplamiento recíprocamente constrictivo de procesos MEP: cada uno produce restricciones que, a la vez, limitan el flujo o causal disipativo del otro, preservan los gradientes que los sostienen y es- tabilizan el régimen disipativo. De esa arquitectura emerge una restricción de segundo orden que mantiene y puede reconstruir el sistema de restric- ciones, lo que permite individuar al sistema como beneficiario y dar conte- nido no meramente metafórico al para qué teleológico (García-Valdecasas, 2021, pp. 112–116). 4 Sin entrar en demasiados tecnicismos, lo que interesa destacar aquí de la teleodinámica es el tipo de procesos que pone sobre la mesa y cómo estos pueden leerse a la luz de marcos como la teoría autopoiética y el enfo- que organizacional. Mientras que ambos enfoques caracterizan la organiza- ción propia de los sistemas vivos, la teleodinámica describe dinámicas en sistemas complejos lejos del equilibrio, en los que los flujos de energía y materia son canalizados por restricciones y estabilizados mediante bucles de realimentación. Esos bucles sostienen formas de organización capaces de oponerse localmente a la tendencia espontánea al desorden. En este sentido, 4 La presente descripción atomiza de forma funcional la discusión. Para una lectura por- menorizada, véase Deacon y García-Valdecasas (2023).

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