El legado de Humberto Maturana y Francisco Varela: Desarrollos, desafíos y aplicaciones de la teoría autopoiética en el siglo XXI

199 Capítulo 9 · Más allá del cerebro. Alan Barrera y Felipe Bastías humano, y exige abordar determinantes sociales, económicos, ambientales y barreras como pobreza, desigualdad y discriminación en estrategias pre- ventivas. Otras iniciativas apuntan, por ejemplo, al cuidado de la infancia (como INSPIRE de la OMS [2016]) y a la prevención del suicidio (como Vivir la vida de la OMS [2021b]). A nivel de políticas nacionales, el modelo Open Dialogue finlandés (Bergström et al., 2022) toma como objeto de intervención el sistema rela- cional y el sentido que emerge de él (similar a un sense-making relacional enactivo). En Canadá, el Cultural Consultation Service (Kirmayer et al., 2003) implementa el marco ecosocial-cultural en la formulación y resolu- ción de casos clínicos, y, en paralelo, programas como Housing First (Goering et al., 2011) operan sobre el nicho material que mantiene el ma- lestar, ofreciendo seguridad habitacional a personas sin hogar con proble- mas de salud mental. En Italia, la reforma de la Ley 180, que anticipa ideas de la neurociencia crítica, introdujo un giro comunitario en el que sobresale el caso de Trieste y su sistema de centros integrados con servicios de vi- vienda, empleo y ayuda social (Mezzina, 2018). Por último, el marco britá- nico Power Threat Meaning (Johnstone y Boyle, 2025) reubica la clínica en estructuras sociales, articulando poder, significado y respuestas a la ame- naza con base biológica, lo que desplaza el eje epistémico desde la enferme- dad individual hacia una reflexividad crítica (Beck, 2020). Estas políticas, aunque alineadas con los marcos postcognitivos acá presentados, siguen es- tando limitadas a implementaciones locales o adopciones desiguales y par- ciales dentro de los respectivos países. Pese a estos esfuerzos a nivel internacional y local, la tendencia mun- dial es que los índices de salud mental en la población general han empeo- rado progresivamente durante los últimos 30 años (GBD 2019 Mental Di- sorders Collaborators, 2022). Esta tendencia se replica a nivel nacional en la gran mayoría de los países con datos disponibles, aunque existe evidencia de excepciones en casos específicos, por ejemplo, en Vietnam, China, Cuba, Bután y Singapur se ha observado que se rompe esta tendencia, con índices de prevalencia de trastornos mentales descendiendo en la población de mu- jeres en edad reproductiva (Xu et al., 2025). Pese a estas excepciones, queda pendiente encontrar explicaciones precisas a lo que las cifras muestran. La

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