El legado de Humberto Maturana y Francisco Varela: Desarrollos, desafíos y aplicaciones de la teoría autopoiética en el siglo XXI
El legado de Humberto Maturana y Francisco Varela Desarrollos, desafíos y aplicaciones de la teoría autopoiética en el siglo XXI 194 ● Desarrollo: Los patrones de funcionamiento son históricamente for- mados y plásticos (cambiantes). ● Pluralismo: Por su propia ontología, el marco 3E exige estrategias explicativas y metodológicas múltiples. Así, en un eje estructural, los trastornos se entienden como fuzzy type-causal MPC kinds : conjuntos borrosos de propiedades y mecanismos que se man- tienen por redes causales multiescala, sin una esencia única y estable, pero con regularidades suficientes para modelarlos e intervenir —lo que explica por qué cabe esperar heterogeneidad etiológica—. Mientras, en un eje nor- mativo, se entienden desde un evaluativismo naturalizado: la atribución de “trastorno” presupone un juicio de valor sobre el desajuste respecto del modo de funcionar de la persona. Para Nielsen, el 3E cae del lado del eva- luativismo, pero sin renunciar al realismo (la normatividad es parte del mundo natural y, por tanto, es integrable en una ciencia de la psicopatolo- gía). Desde la taxonomía conceptual de Zachar y Kendler (2007), es po- sible evaluar este concepto de trastorno desde las siguientes seis dimensio- nes: (i) causalismo/descriptivismo: trastornos como patrones disfuncionales en el sense-making (descriptivo), pero con la aspiración de clasificarlos por mecanismos (causal), priorizando los de mantenimiento por su proximidad causal y relevancia clínica; (ii) esencialismo/nominalismo: como ya se se- ñaló, realismo moderado para los trastornos y nominalismo moderado para las entidades diagnósticas; (iii) objetivismo/evaluativismo: como se descri- bió, evaluativismo naturalizado, sin negar la objetividad de los patrones dis- funcionales; (iv) internalismo/externalismo: un externalismo moderado o relacional, en que los patrones están constituidos y mantenidos por interac- ciones no lineales entre organismo y mundo, sin postular mente extendida en sentido fuerte; (v) entidades/agentes: una posición agencial —los trastor- nos se definen por su fricción con las normas funcionales del agente— que, no obstante, reconoce cierta entitatividad de procesos parciales automante- nidos; y (vi) categorías/continuos: grados variables de borrosidad (límites graduales, no estrictamente discretos) y solapamiento entre síndromes, de modo que la delimitación categorial nítida rara vez es plausible a la luz de
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